Presentó un documento ante cargos públicos e internos del partido Reclama participar en el proceso de paz y rechaza el pago político a ETA por abandonar las armas
22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El PNV llevará el plan Ibarretxe a la mesa de negociación que quiere establecer con todos los partidos vascos para avanzar en la «normalización» del País Vasco. Así lo establece en el documento para la pacificación que ayer dio a conocer en Bilbao. La defensa de la consulta a la sociedad para que decida su futuro sin posibilidad de veto del Estado y el rechazo a cualquier «precio político» a ETA por abandonar el terrorismo constituyen otros objetivos de la formación nacionalista, que reclamó su derecho a participar junto a ETA y el Gobierno central en el proceso de paz. El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, presentó públicamente, ante cargos internos y públicos de su partido, los ejes que guiarán la actuación política de su grupo en lo próximos tiempos. En el capítulo de la normalización, el PNV asume el liderazgo que entiende le ha otorgado la ciudadanía en las urnas y mantiene en vigor el denominado plan Ibarretxe, aprobado por el Parlamento vasco y rechazado por las Cortes Generales. Además reclama «el compromiso activo» del Estado «a favor de su plurinacionalidad» para terminar con la «convicción instalada en determinados ámbitos sociales de que las aspiraciones nacionales vascas encierran alguna ilegitimidad democrática». Para ello, tal y como contempla el plan Ibarretxe, el Partido Nacionalista Vasco apuesta por la constitución de una mesa de partidos sin exclusión. Pero precisa que para su creación se requiere «o bien que ETA cese su actividad o bien que Batasuna y EHAK lo reclamen».