La Audiencia Nacional justifica la medida por «la lentitud en la instrucción de la causa» Los presuntos autores serán excarcelados si no se dicta sentencia antes de marzo del 2008
26 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) exigirá la semana próxima al juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo que concluya la investigación sobre la masacre del 11-M en un plazo máximo de dos meses. La decisión del CGPJ, que podría adoptarse el martes próximo en la Comisión Permanente, persigue que la Audiencia Nacional cuente con el tiempo mínimo necesario para celebrar el juicio y dictar sentencia antes de que se cumplan cuatro años desde que se produjeron las primeras detenciones, el 13 de marzo del 2004. De lo contrario, el tribunal se vería obligado a excarcelar a parte de los presuntos autores de la voladura de los trenes de cercanías. La ley fija un período máximo de estancia en prisión preventiva, a la espera de juicio, de cuatro años. La resolución del Poder Judicial será consecuencia del informe que el presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, hizo llegar esta semana al CGPJ, a petición del propio Juan del Olmo, para que el órgano de gobierno de los jueces prorrogue la situación de dedicación exclusiva a la instrucción del sumario del 11-M de la que el magistrado disfruta desde hace casi dos años. Del Olmo es el primer juez de este tribunal que ha sido liberado de todas sus tareas -no hace guardias y un juez sustituto se ocupa del Juzgado Central número 6- para dedicarse, desde abril del 2004, a investigar en exclusiva la masacre. Dívar, «atendiendo al estado de la tramitación de la causa y a la situación de prisión de numerosas personas (35)», considera ineludible mantener la actual dedicación exclusiva solicitada por Del Olmo -con la existencia de un juez de refuerzo en su juzgado-, pero recomienda al CGPJ que le imponga al juez unas condiciones taxativas: la dedicación exclusiva concluirá en abril, sin derecho a más prórrogas; deberá presentar un informe quincenal de sus progresos, y en esos dos meses deberá haber concluido la investigación. Carlos Dívar justifica la dureza y urgencia de sus reclamaciones en «la enorme inquietud y preocupación» que genera a la Audiencia Nacional «la lentitud de la instrucción de la causa», en la que recuerda que, pese «al enorme esfuerzo del instructor», se han completado casi dos años de investigaciones, con 35 imputados encarcelados y no se ha dictado aún auto de procesamiento. El presidente calcula que la Sala de lo Penal precisará de un mínimo de 17 meses para poder celebrar el juicio y dictar sentencia.