16 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.
Una quincena de activistas de Greenpeace, vestidos de blanco y con carteles en los que se podía leer «España, última en Kioto», entraron ayer por sorpresa con una furgoneta en el Ministerio de Industria para exigir una reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Los activistas, tras retirar la furgoneta, transportaron una gran bola de hielo, con la que simbolizaban la fragilidad del planeta Tierra ante el cambio climático, y denunciaron la «falta de compromiso» del Gobierno.