PP y ERC votan contra el Estatut en la Comisión Constitucional

G. Bareño / E. Clemente LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

Carod amenaza veladamente con que algún día Cataluña reclamará la independencia El BNG anuncia que apoyará el texto en la votación del pleno del Congreso

21 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

«Quizá lo que hoy no quieren reconocer como nación mañana deberán hacerlo como Estado». El líder de Esquerra Republicana de Catalunya, Josep Lluis Carod Rovira, expresó ayer con esa velada amenaza de reclamación independentista su insatisfacción por el texto del Estatuto catalán finalmente aprobado por la ponencia conjunta del Congreso de los Diputados, aunque él mismo atribuyó un carácter «pacífico» y no amenazante a su afirmación. El texto salió adelante con el apoyo de todos los grupos excepto ERC, el Partido Popular y la representante del Grupo Mixto, Begoña Lasagabaster, de Eusko Alkartasuna. El BNG, integrado también en el Grupo Mixto, anunció que apoyará la reforma del Estatuto en la votación en el pleno del Congreso el día 30. ERC llevó hasta el final su amenaza y votó en contra «con todo el dolor del alma», según Carod Rovira, pese a que comparte el 85% del texto. La votación de la Comisión Constitucional del Congreso reflejó 22 votos a favor y 17 en contra, del PP, ERC y EA. La votación de la delegación del Parlamento catalán, por su parte, se saldó con 28 votos a favor y 10 en contra, del PP y ERC. De esta manera, la reforma del estatuto catalán sale del Congreso con menos apoyos de los que tenía cuando entró. El preámbulo Tras meses de discusiones, el polémico preámbulo afirma que «el Parlament de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación». Y añade inmediatamente que «la Constitución española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como una nacionalidad». El portavoz del PP, Eduardo Zaplana consideró que ese preámbulo tiene un «valor decisivo» desde el punto de vista jurídico. Por ello, lo tachó de inconstitucional y afirmó que supone «la expresión de una Cataluña oficial en la que no caben la mitad de los ciudadanos catalanes». Como estaba previsto, del texto han desaparecido los artículos que establecían las selecciones deportivas catalanas, la regulación de los puertos de Barcelona y Tarragona y del aeropuerto de El Prat, así como la circunscripción electoral catalana en los comicios europeos.