El socialista Montilla desvincula esta acción de un acuerdo para gobernar en Cataluña Piqué da por hecha la pinza entre socialistas y nacionalistas para la consulta del 18 de junio.
12 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El PSC y CiU, que durante los dos años y medio de experiencia del tripartito estuvieron enzarzados en una áspera batalla política no exenta de descalificaciones, ataques y amenazas, han enterrado de momento el hacha de guerra y han acercado posiciones ante el referéndum sobre el nuevo Estatuto catalán que se llevará a cabo el 18 de junio. Así lo dejaron ver ayer los líderes de los socialistas y los nacionalistas catalanes, José Montilla y Artur Mas. El primer secretario del PSC y ministro de Industria aseguró que en las filas socialistas están «muy contentos que CiU esté eufórica» tras la ruptura del tripartito porque «esto quiere decir que trabajarán a fondo a favor del sí» de cara al referéndum, «igual que se implicará el PSC». Aún así, Montilla recordó que CiU es un rival político y electoral, y dijo por ello que «no se piense que tiene ganadas las elecciones, porque a nosotros no nos faltarán argumentos para ser los vencederos» de los próximos comicios autonómicos. El presidente de CiU, que en la reunión que mantuvo con Maragall el jueves recibió la oferta de que socialistas y nacionalistas hagan «alguna cosa en los próximos mes y medio o dos meses a nivel del Parlamento de Cataluña», se pronunció incluso a favor de celebrar «algún acto puntual» de campaña a favor del sí en el referéndum «conjuntamente con el Partido Socialista, con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y también con el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall». Mas recordó que «ya lo he pedido en otras ocasiones», y «siempre hemos visto a los socialistas reticentes» ante los actos políticos conjuntos. Montilla no rechazó de plano la propuesta de Mas, pero puso en duda su viabilidad porque «cada partido ha de hacer su propia campaña» para «arrastrar a los suyos». No descartó que «pueda haber coincidencias en algún acto» organizado de común acuerdo. Asfixia para el PP El presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué, dio por hecha la pinza PSC-CiU de cara al referéndum que, a su juicio, es «una permanente asfixia» e impide «un cambio de verdad» en Cataluña «desde 1980». Este fenómeno político, que el dirigente popular calificó con el neologismo de «socioconvergencia», se traduce en que CiU «quiere volver al poder como sea» y «consolidar al PSOE en el Gobierno de España». Por estos motivos, Piqué explicó que el PP hará una campaña contra el Estatuto con el lema « Piensa en la gente y di que no».