«Me gusta exportar el amor por mi tierra a través de la docencia»

Natalia Bore LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

JUAN LÁZARO

Entrevista | Roberto Pascual Rodríguez Lector de gallego en la Universidad Complutense desde el pasado curso, este joven ourensano dice sentirse bien en Madrid, aunque la considera una estación de paso

03 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

De voz suave y expresión didáctica, Roberto Pascual Rodríguez, cambió Santiago de Compostela -donde estudió Filología- por Madrid hace un par de años, cuando llegó como lector de gallego a la Universidad Complutense. Desde entonces desarrolla en la capital, en la que entiende que está «de paso», una intensa labor docente y de gestión cultural relacionada con Galicia. Dice sentir «desde pequeño» pasión por la docencia, a la que considera una actividad de enorme responsabilidad, aunque se lamenta de que en las aulas universitarias no haya demasiadas ansias por el conocimiento. «Algo muy diferente a lo que ocurre en las clases que imparto en el Instituto Cervantes», explica. Allí, este joven de 25 años es profesor de gallego en la nueva institución del Cervantes, denominada Espacio de las Lenguas Ibéricas y Prehispánicas. Profesando a partes iguales amor a su tierra y al teatro, afirma que su mayor satisfacción es contribuir a que la cultura gallega salte al mundo. -Cuénteme quién es Roberto Pascual. -Soy filólogo gallego. Mi vida académica se encaminó hacia la filología, y dentro de ella, a la gallega. Estudié en la Universidad de Santiago, y una vez terminados los estudios, comencé un curso de doctorado sobre literatura comparada, especializada en arte dramático. -¿Y qué le trajo a Madrid? -Surgió una posibilidad de solicitar un lectorado que convocaba la Secretaría Xeral de Política Lingüística de la Xunta. En el año 2005 se convocaron dos interinidades para sustituir a dos profesores en Barcelona y Madrid que habían renunciado a sus plazas. Eso explica mi llegada a esta ciudad. -¿Cuál es su cometido como lector de gallego? -Llegué en el curso 2005 y, dentro de la titulación de Filología Románica de la Complutense, imparto las materias sobre lengua gallega. El perfil de lector va más allá de la docencia, ya que también me ocupo de cubrir las necesidades que hay de dinamización y promoción de la cultura gallega. Por eso organizamos actos, como la Semana das Letras Galegas, o propongo contenidos para la revista Madrygal, de la que soy secretario. Los lectorados combinan la docencia y la función de gestor de la actividad cultural relacionada con Galicia y el gallego. -No le quedará mucho tiempo libre... -No, porque además este curso también estoy impartiendo docencia en una nueva institución que ha creado el Instituto Cervantes en Madrid, para enseñar todas las lenguas oficiales de la Península Ibérica. Y ahí imparto lengua gallega. -Lo suyo con la docencia ¿era vocacional? -Sí. Me la había planteado porque me atraía desde pequeño. Y me entusiasma porque adoro mi lengua, mi cultura, mis artes. Me gusta exportar ese amor por la cultura de mi tierra, que tiene un pasado enorme y un futuro con una proyección muy ambiciosa, a través de la docencia.