El ministro se despide defendiendo a su sucesor, Fernández Bermejo El Gobierno concede la nacionalidad a los familiares de los dos ecuatorianos que murieron en la T4
09 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El ministro de Justicia saliente, Juan Fernando López Aguilar, se despidió ayer del cargo con una advertencia al PP, que ha amenazado con no acceder a la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) si no se vuelve a cambiar la mayoría necesaria para la designación de magistrados del Tribunal Supremo y presidentes de los tribunales superiores. Hasta esta legislatura se exigía tan sólo una mayoría simple, lo que, en la práctica, se traducía en que bastaban los votos de los vocales de la mayoría (en la actualidad los propuestos por el PP) para su designación. El PSOE tramitó por la vía de urgencia una reforma que impuso la mayoría cualificada, una medida que no gustó, según fuentes socialistas, al propio López Aguilar. Ayer, sin embargo, arremetió contra los populares. «Todos debemos estar a la altura de nuestro deber, y la renovación del CGPJ -recordó- es un deber constitucional; la única razón de quien se opone a él es la creencia de que el Poder Judicial le pertenece». El ex ministro trató de mostrarse cortés en su último día, pero no ocultó su malestar por las críticas recibidas. «Yo he formado parte del Gobierno de alguien que fue tachado mucho tiempo de blando por quienes ahora le temen», advirtió. Defendió además con ahínco su trabajo al frente de un ministerio que ha impulsado un buen puñado de leyes «cargadas de contenido social» y que, según su criterio, ha contribuido a generar seguridad y a promover la colaboración internacional de la Justicia. «Seguro que con sus características personales, que no son tan importantes a la postre, el nuevo ministro abundará en esta actuación», dijo, en referencia a Mariano Fernández Bermejo. La vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, criticó que el PP haya reaccionado con virulencia contra este fiscal de carrera, al que definió como un hombre «honesto, íntegro, defensor de las libertades públicas, de la independencia judicial y de la ley». «Seguro que no serán precisamente esas cualidades las que a algunos les preocupan», apuntó. Víctimas de ETA El Consejo de Ministros concedió ayer la nacionalidad española a siete familiares de los dos ecuatorianos que murieron en el atentado de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas. Los beneficiarios son los padres y la hermana de Diego Armando Estacio, y la madre y hermanos de Carlos Alonso Palate. El Gobierno también decidió otorgar a las dos víctimas la Medalla al Mérito en el Trabajo.