Siempre estoy a gusto en esta tierra, dijo don Juan Carlos en una de sus últimas visitas a Galicia. Y es que pasan de veinte las que ha hecho desde el 22 de noviembre de 1975 en que fue proclamado rey. A veces acompañando a presidentes de otros países, como en 1978 con Giscard d'Estaing, inaugurando nuevas instalaciones de la refinería de Petrolíber, visitando las zonas afectadas por la catástrofe del Prestige (en el 2003), asistiendo a la entrega de importantes premios, como el Fernández Latorre (en 1998) o en regatas en las rías de Vigo y Pontevedra, además de las entregas de despachos el día del Carmen en la Escuela Naval de Marín. Sin embargo, quizás la visita más importante, pues recorrió toda Galicia a lo largo de una semana, fue la de julio de 1976. «Siento a Galicia» Comenzó el día 24 en Santiago, ante una plaza del Obradoiro completamente llena. Desde el balcón principal del pazo de Raxoi, acompañado de la Reina, pronunció un discurso en gallego y en castellano, del que La Voz destacó muchas frases, entre ellas: «Siento a Galicia y creo comprenderla. Porque la amamos, estamos decididos a hacer un gran esfuerzo para su renovación y su progreso». Al día siguiente presentó la ofrenda nacional al Apóstol. En la tarde de ese día, visitó a Carmen Polo en el pazo de Meirás y al día siguiente se trasladó a Vilagarcía, Pontevedra, Vigo y Cangas, en medio de grandes concentraciones en las que fue muy aclamado. Como dato importante, hubo pancartas con peticiones de amnistía y estatuto de autonomía. En Pontevedra, los Reyes inauguraron la ciudad infantil Príncipe Felipe y en Vigo fueron recibidos por 50.000 personas. El día 28 visitaron Ourense, donde habló de la urgente mejora de comunicaciones a Galicia. Al día siguiente, 29, recaló en A Coruña, inaugurando la avenida del Ejército y la Escuela de Arquitectura Técnica. En la plaza de María Pita habló el monarca ante 30.000 personas. El alcalde Liaño Flores dijo en su discurso que el consejo de ministros del día 30 pasaría a la historia como «el de la amnistía». Ese mismo día, los Reyes visitaron Ordes, Miño, Pontedeume y As Pontes. El día 30 presidió el citado consejo de ministros en el Ayuntamiento coruñés, en el que se aprobaron obras y mejoras para Galicia, trasladándose posteriormente a Ferrol, donde los monarcas fueron aclamados por otra multitud. Antes habían presenciado una demostración naval desde el yate Azor . El día 31 visitó en el puerto coruñés la goleta francesa Belle Poule , acompañado del embajador de este país. Por la tarde, los Reyes regresaron a Madrid.