El himno de España se ha quedado sin letra como consecuencia del amplio y creciente rechazo político y popular generado desde que el pasado viernes se desvelase el texto elegido por el jurado propuesto por el Comité Olímpico Español (COE). El presidente de este organismo, el ourensano Alejandro Blanco, confirmó ayer la retirada de la polémica letra compuesta por el manchego Paulino Cubero, por la «falta de consenso y unión» entre la clase política y la ciudadanía. «No podemos sacar una letra en contra de la opinión mayoritaria de la gente. Las críticas han sido fuertes y no era bueno seguir por este camino», reconoció el máximo dirigente del COE. Alejandro Blanco prometió, sin embargo, que no abandonará, «mientras viva», su iniciativa de que el himno nacional tenga una letra, «aunque deberá de unir más que separar». «Puede ser que no encontremos nunca una letra, pero esta iniciativa, que es buena para el deporte y para España, estaba, está y estará», aseguró el dirigente, que no oculta sentirse decepcionado y estar viviendo «un momento muy duro». A pesar de la oposición de todos los partidos -con el Gobierno a la cabeza- a la letra ganadora, que tampoco había sido bien acogida por los deportistas, Alejandro Blanco negó haber recibido presiones políticas para dar marcha atrás en su idea, al igual que desmintió que Plácido Domingo se negase a estrenar el himno en la gala del COE que iba a celebrarse el 21 de enero y que ha sido suspendida. «No es verdad que Plácido no quiera cantar el himno. A él y a mí nos preocupa que esta gran idea no genere consenso ni unión, los dos requisitos que tiene que cumplir la letra», dijo Blanco. El tenor español, por su parte, declaró que para él sería «un gran honor» interpretar el himno una vez que fuese aprobado por las Cortes. La mejor entre 7.000 Theresa Zabell, vicepresidenta del COE y miembro del jurado, destacó que se eligió la letra de Paulino Cubero «porque no ofendía a nadie». «Nos pareció la mejor de todas las recibidas [entre 7.000]. Había un ¡Viva España! y todos consideramos que tenía que estar en el himno», añadió. Alejandro Blanco también tuvo un recuerdo para el autor, que no obtendrá ninguna compensación económica, ya que los derechos de su letra habrían pertenecido al Estado y, según recordó el presidente del COE, «hubiese tenido que negociar con él». El parado manchego, que precisamente ayer cumplió 53 años, se mostró sin embargo indignado con la decisión: «Espero ver el 7 de febrero detrás de mí en la cola del Inem a los grandes compositores a los que gané el concurso».