«El amor de Dios, que ha dirigido toda mi vida, no puede quedarse en casa»

La Voz

ESPAÑA

29 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«El amor de Dios, que es el que ha dirigido toda mi vida, nunca puede quedarse en casa». «Yo tengo que actuar conforme a mi conciencia. No puedo dejar de creer por tener un cargo público. Antes de abandonar a Dios, abandonaría mi trabajo, sin hacer ningún ruido». «Dios está tanto en mi vida pública como en la privada y yo no puedo renunciar a Él ni en una ni en otra». «¿Cómo voy a avergonzarme de Aquel al que amo sobre todas las cosas?» Estas frases de Carlos Dívar en una entrevista al semanario ultracatólico Alba dejan claro su total compromiso religioso, lo que ha suscitado reticencias en los sectores progresistas.

¿Le influirá en su actuación al frente del Poder Judicial y el Supremo? «Nuestras creencias siempre nos influyen y en temas como el aborto o la eutanasia dará su opinión con arreglo a sus convicciones», asegura Lorenzo del Río, portavoz de la asociación Francisco de Vitoria. «En lo único que nos debemos fijar es en su perfil profesional, que es absolutamente incontestable e intachable, con una independencia demostrada», afirma Antonio López, de la conservadora APM. «Es sectario y antidemocrático que se le haya puesto en cuestión por sus creencias, pues la libertad de conciencia es un derecho fundamental», añade. «La religión debe pertenecer a la esfera privada, y no debe influir de ninguna manera en las decisiones jurídicas, que deben estar sujetas exclusivamente a la ley, aunque no puede negarse que lo que uno piensa siempre influye», estima Gimeno, de JpD.