El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar, dijo ayer a los jueces que los problemas de la Justicia tienen solución en un clima de «paz y sosiego», y señaló que el Poder Judicial quiere liderar sus reivindicaciones de modernización.
Así lo indicó en el acto de toma de posesión de Francisco Javier Vieira como presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que también hizo referencia a las protestas de los jueces, a los que pidió «sensatez, prudencia y sentido de la responsabilidad», aunque reconoció que es legítimo que expresen su malestar por las «deficiencias» que aquejan a la Administración de Justicia. Vieira reclamó al Parlamento, al Gobierno y a la Comunidad de Madrid, un esfuerzo organizativo, ya que «la Justicia es la gran asignatura pendiente de la democracia y no puede demorarse más su superación».
El presidente del CGPJ indicó que la Administración de Justicia está todos los días en «primera plana», lo que consideró negativo «porque los jueces deben ser discretos, callados, silenciosos», dijo. El CGPJ, agregó, «quiere liderar todas estas reivindicaciones y pretensiones de los jueces para modernizar la Administración de Justicia y para que haya medios materiales y humanos».
Vieira dijo que junto a la alegría y agradecimiento por su nuevo cargo sentía una gran preocupación por la Administración de Justicia, y recordó que muchos han avisado reiteradamente del progresivo deterioro de la situación.
«El incremento constante de la litigiosidad y el acceso indiscriminado y a veces abusivo» a la Administración «no han sido contrarrestados con medidas que permitan agilizarla», dijo, y aseguró que en este ámbito «se mantienen criterios procesales y formas de gestión anticuadas, con métodos de trabajo más propios del siglo XIX que del XXI». Por ello, reivindicó «urgentes» reformas que racionalicen el acceso a la Justicia y el establecimiento de métodos de gestión informáticos que agilicen la tramitación de los procedimientos, intercambien información y reduzcan los riesgos de errores humanos.
El Gobierno apela al diálogo
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, reiteró ayer la disposición del Ejecutivo a dialogar con los jueces, y expresó su confianza en que elijan «la vía de la negociación». En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros dijo que el Gobierno está dispuesto a «sentarse con los jueces todas las veces que haga falta». Además, mostró su respeto por el pronunciamiento «nítido» que emitió esta semana el CGPJ sobre la huelga convocada para el próximo día 18.
Según De la Vega, «el Gobierno confía en que las asociaciones escojan la vía del diálogo en el ejercicio de la responsabilidad que les corresponde». También apeló a la responsabilidad del PP, que esta semana anunció la ruptura del pacto por la Justicia, y expresó su deseo de que cuanto antes se aclaren las circunstancias de la trama de corrupción que investiga la Audiencia Nacional, para que el principal partido de la oposición pueda dedicarse «a trabajar en los temas que afectan a los ciudadanos, como la Justicia», indicó.