El fantasma de la moción de censura

ESPAÑA

El PP se plantea presentarla, aunque sabe que no la ganaría, si obtiene un triunfo claro en las elecciones europeas y el Gobierno no consigue aprobar los Presupuestos

24 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Así no aguanta usted más de medio año». La advertencia que el pasado miércoles le lanzó Rajoy a Zapatero sonó como un aviso de que el PP podría estar considerando la posibilidad de plantear una moción de censura a finales de año. La amenaza parecía prematura cuando apenas se ha cumplido el primer año de legislatura, pero solo un día después el Gobierno dio al PP nuevos argumentos para esa eventualidad con la desafortunada gestión del anuncio de la retirada de Kosovo y la imagen de descoordinación en el Ejecutivo.

El triunfo en las elecciones gallegas ha desbordado el optimismo de los populares, que llevan días coqueteando con la posibilidad de la moción de censura. «En política no se puede descartar nada», aseguró la secretaria general, María Dolores de Cospedal, al ser preguntada sobre la cuestión. Y todavía más claro fue el vicesecretario territorial del PP, Javier Arenas: «La moción de censura está en la calle y Zapatero no tiene fuelle para llegar al 2012». Ayer, la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, dio un paso más allá. «Todo se andará», respondió enigmáticamente al ser consultada.

Pero más allá de las declaraciones, ¿es viable en este momento una moción de censura del PP? En las actuales circunstancias, la opción parece poco probable. En España, la moción de censura debe ser constructiva. Es decir, que no basta con que la mayoría del Congreso censure a Zapatero, algo que parecería posible en este momento. La Constitución indica que la iniciativa deberá «incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno». Para que prosperara la moción, Rajoy debería ser apoyado por la mayoría del Congreso como relevo de Zapatero, lo que parece difícil.

La moción es aritméticamente posible, pero su triunfo es inviable. El PP (152 diputados), incluso sumando los votos de CiU (10), PNV (6), Coalición Canaria (2) y UPyD (1) sumaría 171, a cinco de la mayoría. El resto de grupos, ERC (3), IU-ICV (2), BNG (2), Nafarroa Bai (1) y UPN (1) parece casi imposible que apoyaran a Rajoy.

Aunque como sabe bien Felipe González, que presentó una moción de censura fallida contra Adolfo Suárez, el objetivo no tiene que ser ganarla, sino que se visualice en el Parlamento que existe una alternativa más sólida. Una nueva derrota del PSOE en las elecciones europeas de junio haría que esa posibilidad ganara fuerza.

A finales de año

En el PP coinciden en que el momento propicio para decidirse sería a finales de año, cuando se deben aprobar los Presupuestos. Si el Gobierno no logra sacarlos adelante ya quedaría a la deriva. Rajoy podría presentar la moción con el compromiso de convocar elecciones de inmediato si sale adelante. En ese caso, no sería descartable que hubiera un acuerdo mayoritario. Mientras llega ese momento, el PP pretende cargarse de argumentos y mostrar las carencias del Gobierno. Ayer, en una decisión sin precedentes, los populares presentaron un recurso de inconstitucionalidad contra los Presupuestos del Estado del 2009. El PP aduce que esas cuentas públicas están basadas en estimaciones macroeconómicas «desfasadas y falsas», lo que constituye un «fraude».

Del resultado de las europeas, de la persistencia de la crisis y de que el Gobierno sepa o no reponerse del mal momento que atraviesa dependerá que asistamos a la tercera moción de censura de la democracia.