Los trabajadores, ese objeto de deseo

Carlos Punzón? / ?Luis Villamor

ESPAÑA

Los candidatos buscan compulsar sus propuestas sociales con los representantes sindicales, mientras el PP dibuja su apoyo al naval gallego con los empresarios

26 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cada uno a lo suyo. PSOE e IU buscaron ayer el guiño de los sindicatos, y el PP, el respaldo del empresariado en la carrera electoral hacia el Parlamento Europeo. Y aunque el propio Alberto Núñez Feijoo aseguraba hace unos días en la apertura del cónclave de CC.?OO. de Galicia que conocía a sindicalistas afiliados al PP, la foto fija de los candidatos en la jornada de ayer tuvo como fondo a los sectores con los que el estereotipo suele identificar a cada fuerza política.

Antolín Sánchez Presedo reunió a representantes de UGT y CC.?OO. para hablar sobre el deseo de su partido de socializar Europa, pero además en el encuentro contó con la presencia de la central nacionalista CIG, sobre cuya participación en el acto electoral los socialistas no tenían mucha confianza.

Cayo Lara, el nuevo líder de Izquierda Unida, aterrizó en Vigo para hablar con los sindicalistas del naval. La casualidad hizo que los verdaderos portavoces de la revuelta laboral estuviesen sentados a la misma hora con la patronal y la Xunta para tratar de reconducir sus tres semanas de protestas.

Levantar el veto a Ferrol

Y aunque hay cargos sindicales para montar cien reuniones simultáneas más, el vicesecretario de Comunicación estatal del PP, Esteban González Pons, prefirió para hablar del naval gallego hacerlo con el empresariado de Ferrol. Ante ellos, el popular se comprometió a renegociar el veto impuesto por la Unión Europea a la construcción de barcos civiles en los antiguos astilleros de Astano en Fene. Las autoridades comunitarias de la competencia establecieron que hasta el 2015 no podrán salir barcos civiles de las gradas ferrolanas para que no actúen en el mercado con las ventajas que les dieron las subvenciones recibidas en los últimos años. Para González Pons, la crisis bien vale el levantamiento del veto, como también lo viene reclamando el BNG desde hace tiempo en el Congreso y el propio Zapatero se comprometió a defender cuando sea el presidente de turno de todos los europeos.

Por su parte, Cayo Lara hizo en Vigo su papel, el de apoyar todas y cada una de las reivindicaciones laborales del sector: subida de sueldos, recorte de horarios y convenio para solo un año.

Y en el tercer frente, Presedo defendió también que la crisis no la paguen los trabajadores. Para el candidato número once del PSOE, hay que evitar que se utilice la UE para «erosionar os modelos sociais». Los socialistas quieren que Europa mantenga una fuerte base social, porque el mercado no lo solucionaría todo; que se ponga fin al dumpin, y se valore como un «gran activo» el Estado del bienestar. «As decisións que se adopten estes anos van perdurar décadas e é unha grande oportunidade para implantar novas regras a nivel global», reflexionó, porque la crisis ya ha hecho que la depreciación de activos en el mundo se eleve a cuatro billones de dólares, el equivalente a 40 años de ayuda al desarrollo o a 15 años de remesas de emigrantes en el mundo, asegura Presedo.