El Gobierno no suelta peso

ESPAÑA

Descarta que las comunidades puedan defender ante la Unión Europea asuntos de exclusiva competencia autonómica

28 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La campaña de las elecciones europeas se coló ayer de manera imprevista en la sesión de control al Gobierno en el Congreso. La Cámara baja se convirtió de nuevo en escenario de las reivindicaciones territoriales encaminadas a ganar peso directo ante la Unión Europea, una dinámica que el Gobierno central ha venido rehuyendo históricamente, sea cual sea el color de su equipo.

El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, asegura entender la demanda, pero dejó claro ayer que la representación exterior del Estado recae en el Gobierno central y que poco peso más que el actual está dispuesto a soltar.

La reivindicación de las comunidades históricas fue llevada en esta ocasión al Congreso por el nacionalista Francisco Jorquera, que pedía para Galicia y el resto de las comunidades poder defender ante la UE sin intermediarios posiciones en materias en las que las autonomías tengan competencias exclusivas. Zapatero, dispuesto a «explorar nuevas vías», considera que su Gabinete «procura contar con las comunidades para la formación de la voluntad ante la Unión». Y para calmar las demandas nacionalistas el presidente se comprometió a defender «de forma destacada» a partir de ahora intereses que afectan a Galicia, como la pesca y la próxima reforma de las cuotas lácteas. En todo caso, el líder socialista tiró de registro para señalar que en 126 ocasiones desde el 2005 las autonomías han podido participar en los consejos de ministros europeos defendiendo posturas conjuntas y consensuadas entre todas las comunidades y el Gobierno. «Y han podido intervenir verbalmente en catalán, gallego y euskera», recordó Zapatero para recalcar el simbolismo del uso de los idiomas cooficiales.

Pero el BNG quiere más. Quiere que Galicia y las demás comunidades puedan establecer posturas ante le UE como hacen los Länder alemanes en el Bundesrat (el consejo federal de los 16 estados germanos), o las regiones belgas que llegan a representar a su Estado en la Unión.

El PP discrepa de Zapatero

La visión participativa con la que el PSOE dictamina el estado de las relaciones entre autonomías es negado de plano por el PP. Los conservadores mantienen que «durante los últimos años el Gobierno socialista ha ido reduciendo el contenido político de la comisión en la que las comunidades autónomas son informadas sobre las posiciones del Ejecutivo en los asuntos relacionados con la UE». Por ello, los conservadores se comprometen a dar mayor peso político a la Comisión de Asuntos Relacionados con las Comunidades Europeas (Carce), aunque para ello debería tener en sus manos el control del Gobierno. Quizás pensando en el asalto a la Moncloa, el PP ofrece una mayor implicación a las autonomías en el proceso de transposición de las directivas comunitarias que afecten a sus competencias y también una implicación más efectiva de las comunidades en el Comité de Regiones, órgano consultivo de la UE en el que España cuenta con 21 representantes de los 344 que lo componen. Su papel es cada vez más activo, ya que dicho comité debe ser consultado antes de que la UE tome decisiones sobre asuntos que conciernen a los Gobiernos locales y regionales, como educación, transporte y medio ambiente.

Precisamente la desaparición como tal de la Consellería de Medio Ambiente sirvió ayer al secretario general del PSdeG, Manuel Vázquez, para asegurar en A Guarda que el PP «aniquila na práctica as políticas medioambientais». Y es que los políticos gallegos están tirando de polémicas internas para intentar elevar la temperatura de la campaña. Candidatos como la nacionalista Ana Miranda reconocía ayer ante miembros de la Asociación de la Prensa coruñesa que la campaña está discurriendo por «un perfil bajo». «Estase a falar pouco de Europa, cando se trata dun momento crucial», dijo en referencia a la entrada de nuevos países y los cambios que el nuevo reparto conllevará en el Parlamento como en la Comisión Europea.