Encierro al borde de la tragedia

Carlos Calvo

ESPAÑA

Dos de los cuatro heridos, un pamplonés y un riojano, están graves a causa de sendas cornadas en el tórax y el cuello

13 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las escalofriantes imágenes del sexto encierro de los sanfermines, con cuatro heridos por asta, dos de ellos muy graves, de los que uno recibió una espectacular cornada sangrante en el tórax y el otro en el cuello, hicieron temer una nueva tragedia mortal como la vivida 48 horas antes en Pamplona. Ermitaño , un toro cárdeno claro de 575 kilos de peso, se erigió en el amenazador protagonista de un encierro multitudinario. El momento más dramático se produjo a la entrada al coso, cuando el animal se ensañó en dos tiempos con un mozo, que recibió una cornada en el pecho al ser zarandeado contra el muro derecho del callejón de la plaza.

El toro, no satisfecho con una cornada que pudo ser mortal, se volvió muy pocos segundos después y se ensañó por segunda vez con su víctima, que permanecía tendida justo en el límite entre la calle y la entrada al coso; Ermitaño volteó y arrancó literalmente los pantalones al mozo, ya muy maltrecho. La ganadería sevillana de Miura se caracteriza habitualmente por un comportamiento noble de los morlacos. Es la razón por la que los miuras suelen correr el encierro del domingo, con el doble de los corredores que participan de lunes a viernes.

La víctima de la cogida más escalofriante en el callejón de entrada al coso es un vecino de Pamplona de 44 años. Sufre herido por asta en el tórax, en el lado izquierdo del esternón por debajo de la clavícula. Sufrió rotura de la segunda costilla, orificio en la pleura, rotura de vasos mamarios y un golpe en el lóbulo superior derecho del pulmón. También sufrió una cornada de 15 centímetros en un muslo. Su pronóstico era muy grave al cierre de esta edición.

El otro herido con pronóstico muy grave es un hombre de 56 años, vecino de Calahorra (La Rioja), con una cornada en el cuello que presentó dos trayectorias. Los dos corredores pasaron a la uci del Hospital de Navarra uno y del Hospital Virgen del Camino otro tras ser intervenidos.