El Congreso acepta blindar el concierto vasco, con la oposición de un PP dividido

Alfonso Torices

ESPAÑA

Tres parlamentarios populares vascos abandonaron ayer el Congreso de los Diputados para no votar en contra

14 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Congreso respaldó ayer el comienzo de la reforma legal para blindar el Concierto Económico vasco con los únicos votos en contra del PP y de Rosa Díez. El resto de grupos votaron a favor de comenzar a tramitar la propuesta de ley aprobada por unanimidad hace dos años en el Parlamento vasco. No obstante, el resultado de la votación terminó eclipsado por la revuelta protagonizada por los tres diputados del PP elegidos en las listas de las provincias vascas: Alfonso Alonso, Ignacio Astarloa y José Eugenio Azpiroz. Los parlamentarios cumplieron así la amenaza del presidente del PP del País Vasco, Antonio Basagoiti, que comentó la posibilidad de que los diputados populares vascos se negasen a votar con su grupo si el PP decía no a la propuesta que habían respaldado en la Cámara de Vitoria.

Durante todo el día se analizó la posibilidad de que el Grupo Popular se decantase por la abstención para evitar graves perjuicios políticos en el País Vasco, pero al final se impuso el no rotundo que ya anticiparon hace días la secretaria general del PP, Dolores Cospedal, y la portavoz parlamentaria, Soraya Sáenz de Santamaría.

Incoherencia

Nacionalistas vascos, catalanes y gallegos acusaron al PP de incoherencia por mantener una postura en Vitoria y otra en Madrid, y los socialistas dijeron que su postura olvida los compromisos con el sistema foral y solo buscaba tratar de reventar las negociaciones del Gobierno con el PNV para la aprobación de los Presupuestos. La proposición respaldada, que debe ser discutida y aprobada por el Congreso y el Senado, busca la reforma de varios artículos de las leyes del Tribunal Constitucional y el Poder Judicial para que las normas tributarias vascas, al igual que sucede con las del resto de comunidades autónomas, solo puedan ser recurridas ante el Constitucional y nunca por particulares o instituciones regionales.

Todos los partidos que apoyaron la reforma quisieron dejar claro que no se trata de dotar de «privilegio alguno» a las instituciones vascas sino de equiparar la seguridad jurídica de sus normas tributarias con la que tienen las demás autonomías. Las peculiaridades del régimen foral vasco hacen que las normas fiscales las elaboren las Diputaciones y no el Parlamento autonómico, como en el resto de las comunidades, con lo que ahora son disposiciones sin rango de ley que se pueden recurrir por cualquiera y ante los tribunales ordinarios.

El debate sirvió para que el PNV sacase pecho y dijese al PSOE que se ha visto obligado a respaldar la iniciativa solo ante su amenaza de abandonar la negociación presupuestaria si no lo hacía.

Los socialistas dijeron que respaldan la propuesta por «convicción» y contestaron a los nacionalistas que no olviden que si ha comenzado la tramitación parlamentaria es por sus 169 diputados, «no por los seis del PNV