El ex secretario regional del PP valenciano Ricardo Costa compareció ayer ante la comisión nacional de derechos y garantías de su partido en la tramitación del expediente disciplinario que se sigue contra él por haberse negado a asumir el cese en su cargo. Costa ofreció «rectificar o matizar» las declaraciones por las que fue suspendido cautelarmente de militancia y argumentó que sus palabras no tenían ánimo reivindicativo, según informaron fuentes populares.
Ricardo Costa está expedientado, acusado de desobedecer las instrucciones de los órganos de dirección del partido y arrogarse un cargo que no le correspondía cuando insistió en erigirse como secretario general mientras la dirección de su partido sostenía que el comité ejecutivo regional de la Comunidad Valenciana había acordado su cese.
La declaración de Costa es preliminar a los trámites habituales en estos casos y tiene lugar después de que solicitara en reiteradas ocasiones ser escuchado. «Se le ha citado por consideración y cortesía, ya que tanto lo ha pedido», explicó un miembro del comité disciplinario. Sin embargo, cuando el ex secretario general solicitó comparecer ante el comité de garantías pretendía defender su honestidad ante las acusaciones de las que fue objeto cuando trascendieron sus relaciones con el propietario de Orange Market, Álvaro Pérez, en el marco del caso Gürtel.
Fuentes cercanas al político valenciano dicen que su honestidad ya está fuera de duda porque así lo reconoció Rajoy en el chat que mantuvo con los periódicos de Vocento el pasado lunes. Cosa distinta es el expediente disciplinario que se abrió por su actitud «recalcitrante» -como indica un miembro de la dirección- al negarse a acatar las instrucciones de Rajoy, De Cospedal y Camps, que insistieron en que ya había dejado el cargo de secretario general.