Retrasa el expediente de suspensión del juez a la espera de que el Supremo decida si lo procesa
25 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El pleno del Consejo General del Poder Judicial rechazó ayer la recusación de la vocal Gemma Gallego, planteada por el juez Baltasar Garzón para que no interviniera en la tramitación de su suspensión cautelar, y aceptó la abstención en el procedimiento de otros dos miembros de este órgano. Así lo anunció en rueda de prensa la portavoz del CGPJ, Gabriela Bravo, quien precisó que el pleno aceptó por unanimidad las abstenciones planteadas por el vicepresidente del órgano de gobierno de los jueces, Fernando de Rosa, y la vocal Margarita Robles, que se abstuvieron tras conocer que Garzón también les había recusado, «para salvaguardar la apariencia de objetividad».
Bravo explicó que la diferencia para aceptar estas abstenciones y no la recusación de Gallego se debe a que Robles es miembro de la comisión permanente del Consejo -que en este momento tramita la suspensión cautelar de Garzón- y De Rosa puede formar parte de ella de forma ocasional (si tiene que sustituir al presidente del CGPJ, Carlos Dívar), mientras que Gallego no integra ese órgano. «Teniendo en cuenta que en el momento actual el expediente sancionador está residenciado en ese órgano del Consejo General del Poder Judicial, el pleno ha entendido que es el momento procesal oportuno para poder ver las recusaciones de las personas que forman parte de la comisión permanente o, que en un momento dado, pueden intervenir en la misma», dijo Bravo. Sin embargo, apuntó que esta condición no concurre en Gallego, que, «en todo caso», conocerá del expediente de Garzón cuando éste llegue al pleno del Consejo, por lo que considerado que la recusación planteada por el juez es «extemporánea».
Intervención del Supremo
El expediente de suspensión que el Consejo General del Poder Judicial tramita contra Garzón se ralentiza, ya que el gobierno de los jueces al parecer no moverá ficha hasta que el Tribunal Supremo decida sobre su situación procesal. Solo si se decanta por encausar a Garzón por alguna de las tres querellas pendientes, el Consejo lo inhabilitaría de forma cautelar durante el enjuiciamiento.
A pesar del ímpetu inicial de algunos vocales por acelerar los trámites para inhabilitar al juez, ahora el mensaje común viene a ser que no vale la pena apartarlo, ya que su situación en el Supremo es tan delicada que «más temprano que tarde» le acabará pasando factura. Dicho de otro modo, que existen muchas posibilidades de que sea procesado, según argumentan fuentes judiciales.