La decisión de Bárcenas y de Merino fue acogida con satisfacción por la dirección popular. El más claro a la hora de expresar su júbilo fue una vez más Antonio Basagoiti, líder del PP vasco, que calificó de fenomenal la noticia e incluso añadió que hubiera sido mejor que dimitieran antes. Basagoiti admitió que «los cargos son personales», por lo que el partido no podía expulsarlo del Senado. «Ya no queda nadie al frente de sus puestos que haya sido relacionado con el caso Gürtel», señaló con optimismo.
El vicesecretario de Política Local y Autonómica del PP y presidente del PP andaluz, Javier Arenas, fue más comedido y señaló que la decisión de Bárcenas de dejar el escaño es «la más acertada y conveniente», tanto para él como para el partido. La portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, se felicitó de que Bárcenas y Merino antepusieran «el bien» del partido a sus intereses personales; su homólogo en el Senado, Pío García Escudero, agradeció el gesto de los dos y les deseó «lo mejor».