Zapatero abre una nueva legislatura

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID/LA VOZ. «

ESPAÑA

El giro económico que supone el tijeretazo deja al presidente sin discurso político, debilita su liderazgo y lo fuerza a recomponer la estrategia de apoyos en el Congreso

16 may 2010 . Actualizado a las 16:47 h.

El giro político de Zapatero es tan profundo y su impacto económico tan grande, que bien podría decirse que a partir de ahora comienza una nueva legislatura en la que el presidente parte desde cero». La frase de un diputado de la oposición refleja la sensación que se vive, también entre muchos parlamentarios del PSOE, tras el último tijeretazo.

Las obligadas decisiones que ha tenido que tomar suponen para Zapatero la renuncia al programa con el que ganó las elecciones. Pero también el replanteamiento de su estrategia parlamentaria de geometría variable. Si hasta ahora ha hecho equilibrios para articular mayorías en el Congreso, en el futuro esos apoyos serán un bien tan escaso que la amenaza de paralización legislativa es real.

El líder del PSOE es consciente de que el camino desde aquí a las elecciones generales, previstas en principio para el 2012, va a ser muy duro. El primer gran obstáculo en esa ruta y que marcará el resto de legislatura es la aprobación de los Presupuestos. El PSOE ha sacado hasta ahora las cuentas públicas apoyado en grupos minoritarios, aunque cada vez con una mayoría más ajustada. Las últimas, solo con el PNV y Coalición Canaria, que son de nuevo su única esperanza de cara a las del 2011. El recorte de prestaciones sociales que implica el tijeretazo hace imposible el respaldo de grupos de izquierda como IU o ERC. Y CiU tampoco está dispuesta a aparecer como garante de una rebaja de prestaciones sociales en el año de las elecciones catalanas. Zapatero ha pagado hasta ahora a precio de oro esos apoyos a los Presupuestos. Y con las arcas temblando será más difícil justificar inversiones millonarias en Canarias o importantes cesiones fiscales al País Vasco sin levantar las iras del resto de las comunidades.

De lo social a lo económico

Además de complicarle la aritmética parlamentaria, el giro económico al que lo ha forzado la Unión Europea ha dejado a Zapatero sin discurso político. El presidente ha basado todo su proyecto desde el 2004 en un discurso social, de aumento de derechos y prestaciones compatible con el crecimiento económico, que ahora resulta inviable. De manera que el líder del PSOE tendrá que reinventarse políticamente o reciclarse como dirigente pragmático dispuesto a sacrificar el Estado del bienestar en aras del fortalecimiento económico. Resulta paradójico que quien comenzó sin prestar interés a la economía, que dejó en manos de Pedro Solbes para ocuparse casi exclusivamente del discurso social, vaya a acabar como superministro de Economía in péctore, dictando órdenes a la disciplinada Elena Salgado. El presidente ha perdido además el apoyo de los sindicatos, que hasta ahora le han servido de parapeto, y se enfrenta a su mayor temor desde que accedió al poder: la huelga general.

Ese nuevo escenario no solo le va a plantear a Zapatero problemas en el Parlamento, sino también en su propio partido. Sin concretar todavía el alcance del recorte, ya han surgido voces en el PSOE que exigen que antes de pedir esfuerzos a los trabajadores se aumente la presión fiscal a los empresarios y las clases altas. Algo a lo que Zapatero y Salgado se resisten de momento. Esas diferencias se han trasladado también al Gobierno. De la Vega es la principal opositora a la rebaja del sueldo de los funcionarios y otros ministros como Corbacho tampoco respaldan la congelación de las pensiones. En ese ambiente, se da por segura una remodelación del Gobierno tras la presidencia europea de la UE.