PSOE y PP avanzan en el diálogo para reducir los gastos electorales

Antonio Montilla MADRID/COLPISA.

ESPAÑA

Ambas formaciones se gastaron en publicidad 67,7 millones de euros en el 2008, un 16,6% más que en el 2004

21 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las costosas precampañas electorales tienen los días contados. PP y PSOE avanzan en la propuesta que lanzó a principios de mes Mariano Rajoy para reducir «a la mínima expresión» los gastos en publicidad de todos los partidos. Una cifra que en el 2008 ascendió a 67,7 millones de euros, un 16,6% más que en el 2004, según el informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas. Los populares quieren podar esta cifra un 30%. Sostienen que sería incongruente exigir a las Administraciones públicas, funcionarios y pensionistas planes de austeridad sin dar ejemplo desde las organizaciones políticas que representan a esos colectivos sociales o sustentan a esos Gobiernos.

El objetivo es apretarse el cinturón para estar en sintonía con una sociedad a la que se reclaman sacrificios casi a diario. Los primeros contactos han sido positivos. Ana Mato, vicesecretaria de Organización del PP, ya se ha reunido con el número dos del PSOE, José Blanco, y con los portavoces parlamentarios de PNV y CiU, Josu Erkoreka y Josep Antoni Duran i Lleida. En la primera toma de contactos se habló más de fechas que de dinero. De inicio, los cuatro grupos coinciden en la necesidad de ceñir la publicidad electoral a los 15 días oficiales de campaña electoral.

Se rompería la tendencia de las últimas convocatorias, que han contado con caravanas proselitistas con casi seis meses de antelación a la convocatoria a las urnas. Y eso cuesta. Al PP, en concreto, 22,7 millones de euros en el 2008. Remozar la marca ZP costó al PSOE 19, 2 millones de euros, aunque a esta cantidad hay que añadirle lo que desembolsaron los socialistas catalanes, que tienen contabilidad propia.

Sumas sustanciales que, en teoría, deben salir de las cuotas de los afiliados y de las asignaciones que el Estado otorga a los partidos, que fluctúan en función del número de votos logrados en los comicios anteriores. Lo cierto es que ninguna tesorería contó con los remanentes necesarios para hacer frente a esta inversión, pues apenas sufragaron 23 millones de los 67,7 del monto global. El resto lo obtuvieron recurriendo a las entidades financieras, para obtener 44,6 millones de euros en préstamos. Su endeudamiento, pues, volvió a crecer y eso chirría en tiempos donde se clama por la austeridad.

El anuncio de Rajoy sonó, inicialmente, a «populismo» en las filas socialistas, aunque enseguida se desdijeron y apostaron por la negociación en la subcomisión parlamentaria de reforma de la ley electoral. Se trabaja de cara a las autonómicas y municipales del 2011.

Menos días de batalla

Las formaciones nacionalistas ya han advertido de que se apuntan a reducir los días de «batalla», pero tienen serias dudas en arbitrar los mecanismos que reduzcan los ingresos, como consta en el documento de trabajo que Mato entregó a sus interlocutores. El texto plantea, mediante una reforma de la ley electoral, minorar en un 30% las subvenciones para gastos electorales que se reciben en función de sus resultados electorales.

Propone otro tijeretazo de un 25% en los gastos de envío personal y directo de propaganda y publicidad electoral en las condiciones legalmente previstas. El PP también aspira a limitar la publicidad exterior y en medios de comunicación a un 20% del límite máximo de gastos.