Hasta la coronilla del Estatuto

Celtia Traviesas BARCELONA/LA VOZ.

ESPAÑA

El tema solo se toca cuando alguien pregunta, porque en las calles catalanas se habla más de la farsa de los políticos... y de fútbol

10 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Jesús Olivares

, natural de Jaén, lleva 50 años en Cataluña. Climent Folch i Bach-Pol es catalán por los cuatro costados. Ambos charlan bajo una pancarta tendida entre dos árboles que dice: «Som Una nació. Nosaltres decidim». (Somos una nación, nosotros decidimos). Sentados en un banco en Canet de Mar, nada parece perturbar su relación. Hasta que se les pregunta por el Estatuto, un tema del que los catalanes hablan poco entre ellos.

«La gente está hasta la coronilla del Estatut y de los políticos», dice Folch. Solo el 50% de la población fue a votar el día del referendo, hace ya cuatro años. Al resto, le dio un poco igual», dice. «Si Montilla y Zapatero lo quieren, pues yo también», afirma Olivares, pasando por alto que ambos presidentes no opinan ya lo mismo respecto a los recortes sentenciados por el Tribunal Constitucional. «Bueno, han quitado cosas, las que quieren ellos», dice Olivares refiriéndose a los deseos de los sectores catalanistas.

Su vecino Climent,jubilado, pertenece a este sector. «Nos han tomado el pelo, no tienen vergüenza. Yo no voy a ir a la manifestación a gritar para nada. Montilla y los del PSC, ¿qué pintan? Son unos mentirosos. Mientras no consigamos la independencia no hay nada que hacer.» Climent Folch mira a su alrededor, casi toda la gente que charla alrededor «son forasters», señala. Él es del pueblo. Francisco González , tras 40 años de residencia en Canet, se toma el asunto con humor: «Yo el tema del Estatut lo he ido mirando. Pero, como la mayoría de los catalanes, miré más el fútbol». Es de la opinión de que «no hay que generar desigualdades en España». José Tomás Moro , natural de Barcelona, veraneante en Canet, explica: «A mi Franco me tuvo sin votar muchos años, por eso voto siempre, pero cuando fue el referendo no fui. A la manifestación que vayan los políticos, que son los que se embolican y luego se llevan la pasta».

«Yo iré, la unión hace la fuerza», afirma Joaquim Pujol . La manifestación, convocada por la plataforma Òmnium Cultural, ha traído consigo no pocos quebraderos de cabeza a sus organizadores debido al lema y colocación de autoridades. El presidente de la Generalitat, José Montilla, encabezará junto a otras autoridades la marcha tras una señera. Esto no gusta a algunos de los colectivos adheridos a la marcha, pero sí a Dani Grao , periodista de la radio local. «Me parece perfecto que la máxima autoridad de Cataluña vaya encabezando la marcha, sería surrealista que fuese detrás». Grao echa en falta «una unidad de acción ante Madrid. Es el momento de hacer causa común». Las críticas más unánimes en la calle suelen ir dirigidas a los magistrados que dictaron sentencia. Se cuestiona su autoridad: «Uno está muerto, cuatro caducados y otros dos a punto de caducar», dice Grao.

El historiador Joaquim Coll es de las pocas voces en Cataluña que ha expresado públicamente la opinión de que la manifestación convertirá lo que a su parecer es una victoria incompleta (la aprobación del nuevo Estatut, aunque con recortes) en un sentimiento de derrota colectiva.