El PSC se abstendrá para propiciar hoy la investidura de Mas

La Voz BARCELONA/EFE.

ESPAÑA

Firmó un acuerdo con CiU que obliga al nuevo Gobierno catalán a pactar numerosas políticas con los socialistas

23 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

CiU y PSC alcanzaron ayer un acuerdo para facilitar hoy la investidura de Artur Mas como presidente de la Generalitat con la abstención de los socialistas, un pacto que en realidad va más allá y sirve para blindar el consenso entre las dos principales formaciones catalanes en grandes temas de país. Artur Mas acabó de cerrar el acuerdo con el presidente del grupo parlamentario del PSC, Joaquim Nadal, en una negociación de la que el líder de Unió, Josep Antoni Duran i Lleida, estuvo informado permanentemente.

El socialista Miquel Iceta había trasladado por la mañana al negociador de CiU, Felip Puig, un listado de condiciones para ofrecer la abstención del PSC a la investidura de Mas, unas condiciones que finalmente fueron negociadas por la tarde. El resultado es un documento de dos páginas, con un total de 18 puntos agrupados en cinco ámbitos temáticos: lucha contra la crisis, políticas sociales, representación institucional, concertación social, política e institucional y, finalmente, transparencia y calidad democrática.

Fuentes socialistas destacaron la importancia del acuerdo, ya que el PSC, «sin renunciar a ser oposición y alternativa, demuestra con hechos que sigue siendo un partido de gobierno». Todo el documento desprende la sensación de que las dos grandes fuerzas políticas catalanas se han puesto de acuerdo para no hacer ninguna maniobra políticamente relevante durante esta legislatura sin contar la una con la otra.

El «acuerdo para facilitar la investidura de Artur Mas como presidente de la Generalitat de Cataluña» hecho público tras el frenesí de reuniones prevé, por ejemplo, que CiU y PSC impulsen un «acuerdo sobre la ley electoral» catalana. Con el acuerdo también se blinda parte del legado que deja el Gobierno de José Montilla, como el compromiso de preservar los pactos nacionales impulsados por el tripartito y que, en varios casos, contaron con el aval convergente.

Ambas formaciones acuerdan además «impulsar la puesta en marcha del área metropolitana de Barcelona» tras las próximas elecciones municipales e iniciar la tramitación de la ley de finanzas locales en el 2011 con el consenso, al menos, de CiU y PSC. CiU ha tenido que ceder en otro punto para «asegurar la presencia de la oposición en los mecanismos bilaterales de negociación» entre el Estado español y la Generalitat.

Otro punto clave del documento establece que «las reformas del marco estatutario y constitucional se plantearán, si llega el momento, dentro del consenso, como mínimo de ambas formaciones políticas», lo que podría incluir cualquier acuerdo de pacto fiscal.