El nuevo consejero de Cultura catalán deja el PSC entre acusaciones de traidor y de haberse dejado comprar
ESPAÑA
Las aguas bajan revueltas en las filas del socialismo catalán. La decisión de Ferran Mascarell de aceptar la cartera de Cultura en el Gobierno de Artur Mas ha provocado malestar en el PSC. No obstante, el que fue concejal de Cultura en el Ayuntamiento de Barcelona y el que trató de disputarle la candidatura a la alcaldía de Barcelona a Jordi Hereu ya es pasado para los socialistas, que no paran de acumular disgustos desde las elecciones del 28 de noviembre. «Él comunicó verbalmente que se daba de baja del partido; el señor Mascarell ha preferido cambiar de proyecto político», declaró ayer el secretario de Organización del PSC, José Zaragoza.
«¿Un socio del Barça puede ser directivo del Espanyol, o al revés?», se preguntó el portavoz de los socialistas catalanes, Miquel Iceta. Este destacó que «para servir a la cultura no necesariamente hay que hacerlo desde el Gobierno». No obstante, y aunque no comparte la decisión de Mascarell, dijo que «no es un mercenario».
Una idea que no comparte el portavoz adjunto del partido en el Parlamento catalán y ex consejero de Gobernación, Xavier Sabaté, que acusó al que fue su compañero de Gabinete con Pasqual Maragall de haber «traicionado sus ideas y su trayectoria de siempre», al «dejarse comprar» por el presidente de la Generalitat. «Es un triste final para su carrera política; no podrá salir de su casa demasiado tranquilo», advirtió. Los socialistas catalanes criticaron a Mascarell, pero también a Artur Mas, a quien acusaron de haber realizado un «gesto hostil».
Ajeno a la polémica con el PSC, Mas ocupó ayer su despacho en el palacio de la Generalitat en su primera jornada de trabajo como presidente. El jefe del Ejecutivo catalán firmó el decreto de nombramiento de los nuevos miembros de su Gabinete. La principal novedad del nuevo Ejecutivo es que finalmente habrá una vicepresidencia. Joana Ortega, consejera de Gobernación y Relaciones Institucionales y portavoz de Unió Democrática, será la persona que ocupará dicho cargo, con lo que se convertirá en la número dos del Gobierno, mano derecha de Mas y la que llevará la interlocución con el Ejecutivo central.
El nuevo Gobierno está compuesto, incluido el presidente Mas, por 12 miembros, de los que cuatro son independientes, Boi Ruiz, presidente de la patronal catalana de los hospitales; Pilar Fernández Bozal, abogada jefa del Estado en Cataluña; Francesc Xavier Mena, profesor de Esade, y el ex socialista Mascarell.
Además, hay cinco personas que ya fueron consejeros con Jordi Pujol como presidente. Son Felip Puig, Andreu Mas-Colell, Artur Mas, Irene Rigau y Josep María Pelegrí, y tres incorporaciones de la cantera de CiU, Joana Ortega, Lluís Recoder y Josep Lluís Cleries.
Se trata de un Gobierno de carácter más técnico que político, a excepción de Puig, Ortega y Pelegrí, y solo cuenta con tres mujeres, ya que Mas dijo desde el principio que no quería un Gobierno de cuotas. Los consejeros tomarán posesión de sus cargos hoy, y a continuación el líder de CiU presidirá la primera reunión del nuevo Gobierno catalán.