Dice que el vínculo Cataluña-España puede entrar en un punto sin retorno
21 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Artur Mas elevó ayer drásticamente el tono de sus reclamaciones y advirtió al Gobierno de que las relaciones de Cataluña con España llegarían a un «punto de no retorno» si prohíbe que la Generalitat emita más deuda, como ha anunciado el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña. También exige el pago de 1.000 millones de euros del fondo de competitividad que, dice, adeuda Madrid.
El presidente catalán se mostró convencido de que el Gobierno no se atreverá a bloquear nuevas emisiones de deuda porque nadie entendería que «a Cataluña se le impida arreglar su déficit al tiempo que recibe amenazas para que lo reduzca». En todo caso, avisó de que si lleva a cabo su ultimátum, se guarda en la manga un plan B. Explicó que aunque el Gobierno «tiene la sartén por el mango», el Ejecutivo que preside posee «mecanismos para defenderse y para hacer entender cuál es la situación, tanto a nivel interior como exterior».
Estas advertencias tenían lugar un día después de que Mas anunciara un recorte de 4.000 millones en los presupuestos para este año al encontrarse con una herencia financiera del tripartito muy negativa. Asimismo, exigió a Zapatero 1.000 millones correspondientes al fondo de competitividad, que se resiste a pagar para no aumentar el déficit estatal.
«Si Cataluña se va a pique...»
El lunes, Ocaña anunció que Cataluña no podría emitir más deuda por rebasar el límite de déficit autorizado (2,4% del PIB). Esto se sumaba al toque de atención que había dado Zapatero a las autonomías en el Financial Times, avisando de que el Gobierno intervendrá si no controlan sus gastos.
En la misma línea de Mas se manifestó el portavoz nacionalista en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, encargado de llevar la interlocución con el Gobierno, que lanzó otro aviso con el mismo destinatario: «Si Cataluña se va a pique, España también». Pero también se mostró convencido de que el Estado ayudará a Cataluña.