Zapatero culpa a la prensa del debate por la sucesión

Paula de Las Heras MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Dice que resolverá rápidamente las dudas sobre la candidatura, como ha hecho con los cambios de Gobierno

01 feb 2011 . Actualizado a las 10:11 h.

Domingo, 30 de enero, convención autonómica del PSOE. Zapatero dice a los suyos que dejen de enredar con la sucesión. Lunes 31 de enero, entrevista en la televisión pública. El líder de los socialistas obvia su propia orden y vuelve a lanzar un comentario suficientemente jugoso como para disparar las cábalas sobre sus planes. «Todo será muy rápido; igual que me gusta hacer los cambios de Gobierno e igual que cuando anuncié mi candidatura a la secretaría general», dice. Ambos ejemplos se refieren a cuestiones que dependen en exclusiva de él. Y eso remite inevitablemente a las palabras pronunciadas hace unos meses por el ex presidente del Gobierno, Felipe González: «Solo es libre para decidir que no sigue, el que siga no depende de él, sino del partido». En la entrevista, Zapatero culpó a la prensa del debate sobre la sucesión y afirmó que sus compañeros de partido no le preguntan por el asunto, sino que hablan del tema por insistencia de los periodistas. Además, manifestó que tiene demasiadas «carpetas importantes» abiertas en su despacho como para dedicarse al asunto. Pero también va dejando migas por el camino para quien quiera recogerlas. Como su insistencia en que «son las convicciones políticas y personales las que van a explicar la decisión y no las circunstancias». Dos legislaturas Hay quien asegura haberle oído decir en la pasada legislatura que Aznar acertó al limitar su mandato a dos legislaturas, pero que erró al anunciarlo con tanta antelación. El presidente del Congreso, José Bono, incluso llegó a desvelar una confidencia similar del jefe del Ejecutivo hace poco más de tres años. Una indiscreción que, en su día, generó enorme revuelo. Pero la idea de que se irá se ha instalado de manera definitiva entre los dirigentes más relevantes del partido, como también lo ha hecho la idea de que existe una hoja de ruta diseñada para que sea el vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien tome el relevo. «Es alguien con unas cualidades políticas sobresalientes», dijo ayer Zapatero, sin confirmar nada. Y en un cierto alarde reivindicativo recordó que si el ministro del Interior está donde está es porque fue él quien lo nombró. Las mayores dudas, pues, están en el cuándo y el cómo. El líder socialista aseguró que para decidirlo consultará con «los compañeros que tienen la responsabilidad más importante de la dirección». Pero algunos ya se han pronunciado. El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, manifestó que no es partidario de un congreso en octubre, como sugieren algunos miembros del Gobierno. También señaló que las primarias «no son obligatorias» y que requieren que haya más de un candidato. Solo quedaría una alternativa: que el candidato a las generales del 2012 sea elegido en un comité federal, el máximo órgano del partido entre congresos, y por aclamación, como desearían altísimos dirigentes socialistas.