Afirma que la inversión en Justicia aumentó un 74% desde el año 2004
29 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El ministro Francisco Caamaño no ceja en su empeño de vender las reformas en marcha para modernizar la Administración de Justicia del país. Si el pasado fin de semana explicaba en Santiago de Compostela, ante un selecto foro sanitario, los proyectos de su departamento, ayer lo hacía en Baleares, en la inauguración de unas jornadas sobre reducción de litigiosidad, oficina judicial y mediación, organizadas por la Dirección General de Justicia del Gobierno balear y celebradas en la sede del Colegio de Abogados de Palma de Mallorca.
El político ceense puso especial énfasis en el esfuerzo inversor de los sucesivos Ejecutivos de José Luis Rodríguez Zapatero y cifró en un 74% el incremento de las inversiones globales en materia de justicia realizadas por las Administraciones estatal y autonómicas desde el año 2004 hasta la fecha.
Según Caamaño, en España el gasto por habitante en este ámbito ya es superior al de Francia, el Reino Unido o Italia. Lo que no aclaró es qué punto de partida toman como referencia en cada uno de los casos. Sí reconoció que la obsolescencia de la Administración de Justicia española es crónica y que no se resuelve solamente, sino también, con más dinero.
Explicó el socialista gallego que las reformas legislativas emprendidas por el Gobierno central, dirigidas a agilizar la Justicia pasan fundamentalmente por reducir el número de asuntos que llegan a los tribunales.
En este capítulo, los datos del avance del informe La Justicia dato a dato, presentado la pasada semana por el Consejo General del Poder Judicial, son alentadores. El atasco crónico que padecen los tribunales españoles podría haber tocado techo.
Descenso de asuntos
Los datos correspondientes al año 2010 reflejan por primera vez en los últimos once años un leve descenso del 1,1% en el número de asuntos ingresados en todas las jurisdicciones, un ligero incremento -1,8%- en el de los resueltos y un aumento mayor -de un 3,9%- en las sentencias dictadas.
Pero el problema sigue porque los juzgados españoles todavía tenían pendientes de resolver -a 31 de diciembre- 3.274.623 asuntos, 141.756 más que el año pasado, es decir, el 4,5% del total.
El récord de entrada de asuntos en los juzgados se alcanzó en el ejercicio 2009, debido fundamentalmente a los procedimientos relacionados con aspectos económicos, que registraron ese año un incremento hasta llegar al medio millón.
La única jurisdicción que registró un incremento en el número de asuntos fue la civil, con un 1,2% más. Todas las demás bajaron. La que más, la de las salas especiales del Supremo, con un descenso del 45,7%, y la que menos, la penal, con un descenso del 1%. También son significativos los datos de la jurisdicción contencioso-administrativa, en la que los asuntos ingresados bajaron un 9,3%, los resueltos subieron un 5,5% y los en trámite bajaron en un porcentaje similar.
En la jurisdicción penal entraron el 70% de los asuntos que llegaron a los tribunales españoles. De ellos, el 90% van a parar a los juzgados de instrucción -son los más colapsados-, que únicamente bajaron un 1,8%.
Caamaño dice que en España el gasto por habitante en Justicia supera al de Francia, el Reino Unido e Italia.