Felip Puig pidió ayer que la sociedad no ampare a las «guerrillas urbanas», como cree que ocurrió antes del cerco al Parlamento catalán la semana pasada
24 jun 2011 . Actualizado a las 13:48 h.El consejero de Interior catalán, Felip Puig, pidió ayer que la sociedad no ampare a las «guerrillas urbanas», como cree que ocurrió antes del cerco al Parlamento catalán la semana pasada, y anunció la creación de una nueva unidad de los Mossos d'Esquadra para perseguir a estos grupos y que su violencia no quede impune. En una comparecencia en la Cámara, en la que PSC e ICV le pidieron que renuncie al cargo, y los demás partidos de la oposición censuraron el dispositivo policial, Puig advirtió de que ya hace tiempo que en Barcelona se han «incrustado» grupos violentos que actúan como una «guerrilla urbana» y lamentó que no siempre han contado con el «rechazo necesario» por parte de la sociedad.
Por este motivo, anunció la creación de una nueva unidad de obtención de pruebas e instrucción de atestados para perseguir a los grupos de «guerrillas urbanas» y acabar con la «excesiva permisividad» con la que han podido actuar hasta ahora. La nueva unidad se dedicará a recabar pruebas para identificar y llevar a los tribunales a los autores de este tipo de altercados callejeros.
Puig indicó que los indignados pacíficos que estaban cercando el Parlamento y veían que había grupos que actuaban con violencia tendrían que haber abandonado su protesta para «no dar cobertura a los violentos». Además, lamentó que haya grupos sociales que digan que rechazan la violencia, pero que paralelamente defiendan que estos grupos que provocaron los incidentes «en el fondo tienen razón».
Limitaciones
El consejero asumió que el dispositivo para proteger a los diputados durante el cerco al Parlamento catalán tuvo «limitaciones», pero subrayó que se evitaron males mayores.
Las explicaciones de Puig no convencieron a la oposición, especialmente a PSC e ICV, que exigieron su renuncia como consejero, mientras que ERC y el PP catalán censuraron su gestión, si bien los populares usaron un tono mucho más moderado.