El líder socialista asegura que «endeudarse no es de izquierdas»
28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Alfredo Pérez Rubalcaba está tratando por todos los medios de no convertirse en la víctima colateral del pacto entre Zapatero y Rajoy para la reforma de la Constitución, que en principio lo sorprendió totalmente en fuera de juego. Tras haberse opuesto siempre a su modificación para establecer un techo de gasto e incluso mofarse del líder del PP cuando la propuso, ahora se presenta como su máximo defensor y artífice de la fórmula que deja fuera de la ley fundamental la tasa máxima de déficit permitido, que se fijará en una posterior ley orgánica.
Pero el PP no está dispuesto a otorgarle esa baza. Primero fue la portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, quien dijo que el candidato socialista no había participado en la negociación y que el acuerdo lo cerraron el presidente del Gobierno y el líder del PP. Ayer, el vicesecretario general, Esteban González Pons, fue más contundente y lo acusó de «meter cuchara» en un cambio que nunca había apoyado y de actuar «irresponsablemente» por tratar de «devaluar el compromiso que adquiere nuestro país con esta reforma con la estabilidad presupuestaria». El dirigente popular, uno de los más críticos con el presidente del Gobierno, a quien ha dirigido todo tipo de descalificaciones, llegó incluso a elogiar a Zapatero para dejar en evidencia al que será rival de Rajoy en las elecciones del 20-N. «En las últimas horas hemos visto a un Zapatero más responsable que Rubalcaba, lo cual es sorprendente, porque como candidato socialista debería apostar» más por la estabilidad que por «captar los votos de IU», aseguró.
Por su parte, Rubalcaba proseguía ayer su campaña para defender el cambio constitucional. Aseguró que «endeudarse no es de izquierdas» y enumeró lo que, a su juicio, sí lo es: pagar las políticas sociales, gastar en función de los intereses de los sectores más débiles o que paguen más impuestos los que más tienen. Remarcó que un proyecto de izquierdas no consiste en «endeudarse y endeudarse» para toparse después «con que no tienes otra cosa que hacer que pagar los intereses de la deuda».
Rubalcaba, que confiesa que él mismo tenía «reticencias» con la reforma, se presenta ahora como su gran valedor y se emplea a fondo para convencer a los socialistas críticos de que la apoyen. Para cerrar filas y evitar sorpresas ha convocado a los «barones» y los diputados a sendas reuniones mañana, un día antes de que el Congreso tome en consideración la iniciativa.
Concentraciones del BNG
El BNG anunció ayer la convocatoria de concentraciones en las siete principales ciudades gallegas, además de en varias comarcas, a las 20.30 horas del próximo martes para evidenciar su «profundo rechazo» a la reforma constitucional, tanto en el fondo como en la forma.