Jáuregui asegura que el Ejecutivo mantiene su posición ya que no es momento de tomar iniciativas en materia antiterrorista.
26 oct 2011 . Actualizado a las 16:53 h.El presidente del PNV, Íñigo Urkullu, ha propuesto al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, una política de reconciliación tras el anuncio de ETA del cese definitivo de su actividad terrorista.
Después de hora y media de reunión en el Palacio de la Moncloa y en rueda de prensa, Urkullu ha precisado que esa política se debe basar en la derogación de la actual Ley de Partidos o la ejecución de una política penitenciaria «flexible» para avanzar en el proceso final de la violencia y de normalización política. El presidente del PNV ha recordado que el final dialogado de la violencia, una vez que ETA no ha obtenido nada, está presente tanto en el Pacto de Ajuria Enea como en el último punto del Pacto Antiterrorista. Ha insistido en que la izquierda abertzale y las instituciones vascas deben hacer un reconocimiento a las víctimas, pero también desde el Gobierno y los partidos políticos se debe abrir un nuevo proceso de transición y hacer una política penitencia »abierta« y flexible».
Urkullu, que ha dicho que Zapatero «comparte que estamos en un nuevo tiempo y que hay que ir trabajando por la superación» del antiguo escenario de violencia, ha indicado que las medidas para los presos de ETA deberían empezar por el acercamiento de los que están enfermos. No obstante, ha advertido de que las medidas de flexibilización de la política penitenciaria deberían estar «en función» de los pasos que den los presos, de los que espera «arrepentimiento y petición de perdón», así como solicitudes individuales de cambio de grado.
«No es momento»
El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha asegurado que el Ejecutivo mantiene su posición en torno a la política antiterrorista y «no va a haber ninguna variación», ya que «no le corresponde a este Gobierno tomar iniciativas en este momento». Así se ha pronunciado tras el encuentro entre el presidente de Zapatero y Urkullu. Jáuregui ha insistido, en dos ocasiones, en que el Gobierno ya viene haciendo un tratamiento especial a estos reclusos con asistencia hospitalaria y en el domicilio. El titular de la Presidencia ha subrayado que, por respeto institucional y a 20 días de las elecciones, el Gobierno está obligado a mantener una situación de «reserva» a la legitimidad que va obtener el nuevo Parlamento «para abordar el tiempo político que viene».