Su continuidad abre la puerta de la dirección a otros presidentes autonómicos
14 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Había en el PP quien había puesto fecha de caducidad a su mandato como secretaria general, pero su acceso a la presidencia de Castilla-La Mancha y la fuga de cerebros del partido hacia el Gobierno no han hecho sino reforzar su poder. María Dolores de Cospedal dejó claro ayer que Rajoy no solo le ha confirmado ya que continuará en el cargo, sino también que añadirá a sus actuales funciones la de servir de correa de transmisión entre el partido y el Gobierno.
La número dos del PP se refugió ayer en la potestad de Rajoy de diseñar la nueva estructura del partido, que deberá ser refrendada en el congreso que los populares celebran este fin de semana en Sevilla, para no desvelar cuestiones clave, como las de si Javier Arenas continuará como vicesecretario general o si Soraya Sáenz de Santamaría entrará en el comité ejecutivo nacional. Pero lo cierto es que, centrado en la labor del Gobierno, Rajoy ha dado manos libres a De Cospedal para formar un equipo de su entera confianza que le garantice el control absoluto del partido. Y tiene desde luego mucho huecos para colocar a su gente tras la marcha al Gobierno de pesos pesados de la dirección del PP como Ana Mato, Ana Pastor, Miguel Arias Cañete o Alberto Ruiz-Gallardón. La situación de práctica orfandad en el partido, que ya denunció Esteban González Pons, servirá para llevar a la cúpula a Juan Carlos Vera, que podría pasar de coordinador de Organización a ocupar la vicesecretaría general de ese área que deja vacante la ministra de Sanidad, Ana Mato. La otra pieza clave será precisamente González Pons, que, sin embargo, verá mermada su intención de ser quien lleve en solitario el día a día del partido mientras De Cospedal se centra en la labor más institucional.
La decisión de mantener a la actual secretaria general y la más que probable continuidad de Arenas como vicesecretario general, incluso en el caso de que alcance la presidencia de Andalucía, abre la puerta a que otros presidentes autonómicos muy próximos a Mariano Rajoy se sitúen al menos al mismo nivel que el líder andaluz. Y, en esa carrera, Alberto Núñez Feijoo parte con ventaja.
crónica ante el congreso de sevilla