«La elección de Moliner acaba con los grupos de poder en el Consejo»

M. B. madrid / colpisa

ESPAÑA

22 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Superada la crisis generada por el caso Dívar no queda otra que poner el contador a cero. El nombramiento de Gonzalo Moliner abre una nueva etapa en el Consejo General del Poder Judicial, en la que Gabriela Bravo (Rafol de Salem, Valencia, 1963) seguirá siendo su cara visible. Bravo analiza la elección de Moliner y repasa la dimisión de Dívar.

-Considera que la elección del nuevo presidente es un impulso para que el consejo salga de su laberinto

- Tiene un perfil de hombre moderado, de consenso y dialogante. Su sentido de Estado y su conocimiento del Poder Judicial nos va a permitir recuperar la confianza y la credibilidad perdida en el consejo. No tengo dudas de que será capaz de cerrar la peor crisis sufrida por esta institución en toda su historia.

-¿Precisaron tres plenos y casi 30 horas para alcanzar el consenso, ¿por qué tanta demora?

-Creo que este tiempo plasma la importancia de su nombramiento, el hecho de que por vez primera hemos debatido sin injerencias externas para elegir a un presidente, lo que da más relevancia a su elección. Nos hemos quitado el estigma de que seguimos criterios partidistas.

-¿Son conscientes del malestar de los magistrados del Supremo con el procedimiento empleado?

-Asumimos que la puesta en escena generó cabreo. Se puso sobre la mesa los nombres de magistrados a los que no se les había consultado o que, una vez consultados, manifestaron que no querían presidir la institución. Y es normal su enfado, porque verte en una lista y sacar un voto o dos ha supuesto un desprestigio para alguno de ellos.

-En todas las batallas hay ganadores y perdedores, ¿con Moliner pierde el tándem Margarita Robles-Manuel Almenar, los vocales más poderosos del consejo?

-Aquí no hay vencedores ni vencidos. Ha ganado la justicia, el consejo y, en definitiva, hemos ganado todos porque se ha cerrado bien el relevo de Dívar. Doce vocales, tanto judiciales como no judiciales, le han apoyado y hemos superado mecanismos y fórmulas que, de alguna forma, se venían arrastrando en estos cuatro años.

-¿Quiere decir que se han roto los grupos de poder que controlaban el Consejo?

- Sí. La heterogeneidad de los integrantes del grupo que apoyó a Moliner, el nuevo presidente, deja claro que aquí actuamos con responsabilidad, legalidad y la voluntad de participar todos para adoptar las mejores decisiones.