Gaspar Llamazares, de Izquierda Unida, cree que «una parte de la crispación y de la mala leche que puede existir en la política española se la debemos a ella»
18 sep 2012 . Actualizado a las 19:07 h.El ex líder de los socialistas madrileños y actual diputado nacional Rafael Simancas ha asegurado hoy que tiene la «intuición, como diría ella, de que la última palabra de Esperanza Aguirreen la política española todavía no se ha dicho y no se ha escuchado».
Rafael Simancas, que se enfrentó a Aguirre hace años en varias citas electorales en la Comunidad de Madrid, se ha referido así, en declaraciones en el Congreso, a la dimisión de la ex presidenta regional, de la que ha destacado que tiene una «vocación política extraordinaria».
También ha dicho que Aguirre tiene «muchos partidarios en el seno de la derecha española, que son precisamente y casualmente los que no son partidarios de Rajoy» y ha pronosticado que estos «la buscarán y la encontrarán, aún a pesar de ella y de su familia». No obstante, Simancas ha recordado que ella ha aducido razones personales y ha afirmado que «sólo queda respetar esas razones» y que le desea «lo mejor en su vida civil a ella y a su familia».
Llamazares recuerda su «mala leche»
El diputado de IU Gaspar Llamazares ha opinado hoy que la dimitida presidenta madrileña ha sido «muy negativa» para la vida política y que «una parte de la crispación y de la mala leche que puede existir en la política española se la debemos a ella».
Llamazares ha incidido en que Aguirre «no deja ni una buena palabra ni una buena obra» y se ha mostrado convencido de que su renuncia tiene una «explicación fundamentalmente política».A su juicio, Aguirre «no da puntada sin hilo» y «viendo las diferencias que ha tenido con su partido y con su Gobierno hay más una explicación política que personal, sobre todo tomando esta decisión en precampaña gallega y antes de la intervención total de la economía española por parte de la Unión Europea», ha argumentado.