Las sospechas salpican a otros dirigentes

La Voz

ESPAÑA

19 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

No solo Rajoy tiene que dar explicaciones exhaustivas sobre sus relaciones con Bárcenas, también otros destacados exdirigentes y actuales mandatarios del PP. En primer lugar, José María Aznar, presidente del partido de 1990 al 2004, un período en el que Bárcenas era gerente (estuvo en el cargo desde 1991 hasta el 2008), y en el que amasó su fortuna y supuestamente pagaba sobresueldos a la cúpula del PP. Según su abogado, Bárcenas ha tenido cuentas en Suiza desde 1988. De acuerdo con la información suministrada por la comisión rogatoria al juez Pablo Ruz, poseía casi 15 millones de euros en el Dresdner Bank de Ginebra en el 2005, cantidad que se elevó a más de 22 en el 2007 y bajó a 1,8 en el 2009. Pero también quedan contaminados los secretarios generales Francisco Álvarez Cascos (1989-1999) y Javier Arenas (1999-2003). Con la llegada del primero se habría sistematizado la separación de la contabilidad del PP en pagos en A, declarados a Hacienda, y en dinero negro, con Bárcenas como cerebro. Esas prácticas tuvieron continuidad con Arenas, según lo publicado. También deberían decir qué sabían sobre los manejos del gerente. La actual secretaria general, María Dolores de Cospedal, fue quien puso fin a esos sobresueldos, pero si sabía que existían y no los denunció ante la Justicia tendría también una clara responsabilidad.