Aizoon sirvió para deducir los gastos del servicio doméstico propio y el del asistente

La Voz

ESPAÑA

Para los inspectores que han elaborado el informe de la Agencia Tributaria sobre las actividades de Iñaki Urdangarin, no cabe duda de que Aizoon, la sociedad inmobiliaria que el duque de Palma compartía con su esposa, la infanta Cristina, no tenía capacidad ni era «idónea» para hacer los trabajos de asesoría internacional para grandes empresas con los que justificaba los ingresos. La descripción que la Agencia Tributaria hace de la empresa del matrimonio Urdangarin-Borbón no está exenta de cierta sorna: «La teórica plantilla de Aizoon estaba integrada por cuatro empleados del hogar, una estudiante, una encuestadora que dice trabajar para otra persona, un asesor, dos personas que nadie ha visto trabajar allí, un chico de los recados, una analista de estilo de vida de los deportistas (sin regularidad en el trabajo) y una estudiante de primero de enfermería haciendo corta y pega de Internet».

En su análisis, los inspectores de Hacienda aseguran que Iñaki Urdangarin, con esa sociedad inmobiliaria como pantalla, se «dedujo gastos no relacionados con la actividad de Aizoon como los de su servicio doméstico» e, incluso «los del servicio doméstico de su asistente personal».