El alcalde de Santiago: «Para mí lo más fácil sería dimitir»

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO / LA VOZ

ESPAÑA

Admite, como dijo Feijoo, que «no es normal» lo que está pasando

16 feb 2013 . Actualizado a las 12:22 h.

El alcalde de Santiago, Ángel Currás (PP), imputado en la operación Pokémon por tráfico de influencias, compareció ayer en el Concello tras los registros y detenciones, entre ellas las de su concejal de Seguridad Ciudadana, Albino Vázquez, llevadas a cabo por el Servicio de Vigilancia Aduanera en la ciudad.

Currás, que el jueves cuando se desarrolló la operación Manga estuvo en Madrid y después se negó a hacer declaraciones, ayer se plegó a la exigencia de su jefe de filas, Alberto Núñez Feijoo, y pidió perdón a los compostelanos por la imagen que está dando la ciudad por los escándalos de presunta corrupción política en los que se ha visto envuelta. «Lamento y lamentamos profundamente esta situación», afirmó, aunque pidió tranquilidad a los ciudadanos «porque la gestión municipal continúa y seguirá además estando garantizada», añadió.

El regidor, que anunció que ha asumido las competencias del edil de Seguridad Ciudadana hasta que se clarifique su situación, reconoció que «no son momentos fáciles» ni «una situación grata», pero reiteró su compromiso y el de su grupo «con la gobernanza de la ciudad, al mayor esfuerzo y entrega y a aportar transparencia y claridad a toda la instrucción y al procedimiento que se está siguiendo». En este sentido, también se reunió ayer con los portavoces de la oposición -PSdeG y BNG- «a los que también les pido un ejercicio de responsabilidad por el bien de la ciudad», afirmó.

Cuando se le preguntó por las duras palabras de Feijoo, en las que aseguró que «non é normal o que está a pasar en Santiago», Currás intentó primero eludir valorarlas y cuando se le pidió que respondiera a esa cuestión en concreto la zanjó medio a regañadientes con un «sí, sí, está claro, yo estoy totalmente de acuerdo con esa situación».

Eso sí, el regidor no cree que está situación anormal y esta pésima imagen que está ofreciendo Santiago sean suficientes motivos como para que él presente su dimisión. «Para mí lo más fácil sería dimitir, pero creo que precisamente en estos momentos lo que corresponde es hacer un ejercicio de responsabilidad del alcalde y del grupo de gobierno y de cumplir un compromiso que asumimos con la ciudad, como hice yo cuando asumí el cargo, porque ni me movía el apego al sillón hace diez meses ni me mueve ahora. La dimisión interrumpiría la gestión», consideró.

El alcalde compostelano, que ha mantenido conversaciones sobre este asunto con el secretario xeral del PPdeG, Alfonso Rueda, se siente además «respaldado» por su partido.