Galicia necesitó años para implantar el grueso de las medidas que ahora prevé extender el Gobierno en el plano autonómico
20 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La legislatura se le va a quedar muy corta al Gobierno para materializar esas reformas que deben reducir el gasto en aras de una Administración más eficiente. El copioso paquete de medidas anunciado ayer, con 217 iniciativas, corrobora que el problema no es tanto de falta de ideas como de demora en su puesta en marcha. De hecho, esta nueva entrega engloba la que Rajoy presentó al pleno del Congreso hace casi un año y que Hacienda ha ido descafeinando sin que todavía se divise el horizonte de su puesta en marcha. La pretensión de suprimir concejales quedó en papel mojado y el calado del tijeretazo a las retribuciones de los alcaldes está por ver. Ahora, el Gobierno gira el foco del ámbito local al autonómico, con medidas en las que Galicia lleva varios años de ventaja. Desde esa experiencia, a las reformas planteadas les queda ahora un largo recorrido para su aplicación real.
Reducción de «chiringuitos»
Rajoy puso ayer varios ejemplos de órganos de los que podrían prescindir las comunidades, para delegar sus competencias en los estatales. Sin renunciar a los suyos en meteorología (MeteoGalicia) o en energía (Inega), dos de los frentes citados por el presidente del Gobierno, la Xunta ha suprimido hasta ahora 56 chiringuitos de los 157 que lastraban la Administración autonómica en el 2009: 104 creados en la etapa de Fraga y 21 por el bipartito. Este proceso de racionalización, que ahora aborda una segunda fase, reporta un ahorro que el Ejecutivo de Feijoo cifra en 35 millones al año. Galicia también ha sido el laboratorio para supeditar la creación y financiación de nuevos entes al cumplimiento de unos objetivos previos. La Xunta, eso sí, se reserva en el borrador de la futura Lei do Emprego Público la posibilidad de seguir reclutando a las cúpulas de los chiringuitos en la empresa privada.
Menos alquileres de oficinas
Es otro balance que Feijoo acostumbra a actualizar con frecuencia. En la anterior legislatura (2009-2012), la Xunta rebajó su gasto anual en arrendamiento de inmuebles para sus oficinas de 7,6 a 5,7 millones de euros. El objetivo es reducir la factura de las más de 70 sedes en Galicia y Madrid a unos 4,7 millones.
Mayor tijeretazo en las nóminas
También aquí Galicia marcha con ventaja. Los empleados públicos gallegos arrastran recortes en sus nóminas mayores a los que dependen de la Administración del Estado. A la rebaja del 5 % aplicada por el Gobierno de Zapatero hace tres años, se sumó en el 2012 un 7 % por la supresión de la paga extraordinaria de diciembre, y se añade este año un recorte medio en las dos extras que oscilará entre el 2 y el 6 %. Los 30.000 trabajadores de la Administración estatal en Galicia quedarán al margen de esta última rebaja.
Agilizar pagos a proveedores
En los cuatro primeros meses de este año, la Administración autonómica pagó a sus proveedores con una demora media de 28,2 días. El objetivo es cerrar el ejercicio con un margen de liquidación de 50 días.