La Xunta mostró un respaldo «convencido» al nuevo límite de déficit y a la necesidad de proseguir por la vía de la contención del gasto. En este sentido, la conselleira de Facenda, Elena Muñoz, calificó como «imprescindible» cumplir con los objetivos establecidos y garantizó el compromiso de Galicia con la senda señalada por el Gobierno de Rajoy, que recordó, es la misma por la que la comunidad lleva transitando «en los últimos años», en especial desde el 2009. En su defensa del cumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria, insistió en que el Gobierno gallego se mantiene firme en esta posición porque «estamos convencidos» de su validez.
Por Aragón, su consejero, José Luis Saz, entiende que el 1,3% permitirá aplicar políticas de crecimiento y empleo que hagan posible una mejoría en la maltrecha situación económica. Saz cree que el rechazo de las autonomía gobernadas por el PSOE obedece más a criterios políticos que técnicos. Y reclamó que en el reparto del déficit se valore el esfuerzo de las comunidades cumplidoras y se evite que sean penalizadas.
También el extremeño, Antonio Fernández, pidió que, tras el «gesto» de la asimetría a favor de las autonomías incumplidoras, «empiece a haber gestos» hacia las que sí han cumplido.
La consejera andaluza, Carmen Martínez Aguayo, criticó que se les «imponga todo el ajuste» a las autonomías. Valoración a la que se sumó el catalán Mas-Colell, que lamentó que el «Estado se quede con todo el margen concedido adicionalmente por Europa».