El alcalde de Torrevieja reclama la misma medida de gracia que Matas, quien alega que su encarcelamiento no serviría para su reinserción
12 dic 2013 . Actualizado a las 09:24 h.Destacados miembros del PP con condenas en firme apelan al indulto como última medida para evitar la cárcel y dejan la pelota en el tejado del Gobierno, que deberá decidir y argumentar si adopta esta medida de gracia. El alcalde de Torrevieja, Pedro Ángel Hernández Mateo logró ayer una victoria parcial después de que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia suspendiese temporalmente la ejecución de la condena de tres años de cárcel que le fue impuesta por prevaricación y falsedad documental en la adjudicación del servicio municipal de basuras hasta que el Consejo de Ministros se pronuncie sobre su petición de indulto.
Hernández Mateo sigue la misma estrategia de Jaume Matas, exministro de Medio Ambiente en el Gobierno de Aznar, que también intenta evitar su ingreso inmediato en la cárcel y ayer reclamó a la Audiencia de Baleares que por «humanidad» no ordene su ingreso en prisión para cubrir la pena de nueve meses a la que fue condenado por favorecer en términos económicos con dinero público a un periodista que escribía sus discursos y elogiaba su gestión en la prensa de Mallorca. Matas alega que su encarcelamiento conllevaría «efectos desocializadores» sobre él y «en nada serviría para conseguir una supuesta reinserción social o reeducación». El expresidente de Baleares demanda con estos argumentos que el tribunal que suspenda la ejecución de la condena hasta que el Gobierno resuelva su petición de indulto, algo que ya consiguió Hernández Mateo.
Sin comentarios
El Ejecutivo evitó ayer mostrar sus intenciones. «No tenemos ninguna consideración en relación a este asunto», comentó escueto el titular de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. El ministro recordó que el Gobierno espera los informes de las salas sentenciadoras y de la Fiscalía para tomar una decisión.
Los socialistas pusieron el grito en el cielo, sobre todo al conocer la petición de perdón de Matas. Su portavoz en el Congreso, Soraya Rodríguez, apuntó que es «impensable» que Rajoy, compañero de gabinete de Matas en el Gobierno de Aznar, acceda a la demanda. «Que ni se les ocurra porque la ciudadanía no lo toleraría», advirtió.
Si el expresidente logra bien sea el indulto gubernamental o bien que la Audiencia de Baleares suspenda su ingreso en prisión sería, no obstante, una victoria pírrica porque está imputado en cerca de dos decenas de piezas de las 27 que constituyen la causa del Palma Arena, un velódromo en la capital balear cuyos costes de construcción se dispararon de forma exponencial mientras Matas gobernó las islas. Su nombre aparece como imputado, por ejemplo, en el caso Nóos por la concesión de los Balears Fórum a la organización sin ánimo de lucro de Urdangarin y Torres. También figura en la ramificación balear de la trama Gürtel por la remodelación de un palacete que convirtió en su vivienda en el centro de la capital insular.