Ambas formaciones cargaron contra el actual estado de las cosas y se erigieron en garantes de un cambio que les deparará un horizonte, oportunidades laborales
23 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.En los estertores de la campaña, como había hecho el PP un día antes, BNG y AGE, que se disputan una parcela del electorado, coincidieron ayer en sacar el salabardo del voto juvenil. Ambas formaciones cargaron contra el actual estado de las cosas -un drama para los chavales- y se erigieron en garantes de un cambio que les deparará un horizonte, oportunidades laborales.
De nuevo, la candidata del Bloque protagonizó la foto del día, al escenificar en Santiago la okupación de una oficina pública de empleo. Acompañada de militantes de Galiza Nova, Ana Miranda censuró allí a los populares, por «estar expulsando á emigración a 72 mozos e mozas cada semana», «coa inestimable colaboración» del PSOE. Y agregó: «Pídolle á mocidade deste país que se rebele polos seus dereitos este domingo indo votar por nós».
De mitin en Ourense, la cabeza de cartel de Alternativa calcó el mensaje de la emigración forzosa. «É intolerable -abundó- que a profesión maioritaria da nosa xuventude sexa precisamente buscar traballo. [...] Non podemos seguir botando ao futuro fóra». Contra esa enfermedad, Lidia Senra recetó el remedio de relocalizar en la comunidad todas las actividades productivas.
Con Feijoo en el País Vasco, entretanto, la idea fuerza del día de los conservadores la lanzó su segundo, Alfonso Rueda. En Viveiro usó el inicio de la construcción de un buque para Pemex en Ferrol para atizar al PSOE. «Hoxe nega a recuperación como negaba no 2012 ese flotel», espetó.