Todo en el PSOE es provisional

ESPAÑA

13 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Muchos cristianos, cuando van a misa, acaban hablando de lo bien que le queda la casulla roja -la de los mártires- al joven coadjutor. Y algunos militares también piensan que los soldados gastadores -que lucen mucho en las procesiones- serán los mejores cuando haya que asaltar los parapetos. Pero ambas apreciaciones son equivocadas. Porque, aunque es cierto que lo accesorio también tiene su función, todos sabemos que la gente no va a las iglesias a ver curas guapos, y que tampoco se gana una guerra a base de desfiles y gastadores.

Y ahí le duele al PSOE, que está haciendo muy bien lo accesorio, pero que mañana va a tener un discurso contradictorio, un partido dividido, una organización llena de taifas y con muchas más cabezas que pies, y una desorientación absoluta sobre lo que hay que decir en este momento sobre los grandes temas de España, que son, por este orden, el intento de secesión de las élites catalanas, la necesidad de establecer un modelo económico que funcione en el marco europeo, las claves para un abordaje no demagógico del empleo juvenil y de los parados de larga duración, los criterios para una nueva financiación de las autonomías, y las líneas maestras para la revisión de la política exterior y la imagen de España en un momento en el que el mundo entero se está poniendo patas arriba.

Más aún, si todo va como cabe presumir, el nuevo secretario del PSOE será un líder provisional, ya que si no cae en el Congreso -a causa de un cutre apoyo-, caerá en las primarias. Y si no cae en las primarias quedará abocado a convivir con media docena de líderes frustrados que van a decir que las elecciones las ganaron el viejo y gastado aparato del partido o los poderosos e inútiles barones históricos.

Porque el PSOE lleva un pésimo camino: el de hacer bien, o de maravilla, lo que es accesorio -¡que guapo es Sánchez y que guay resulta Madina!-, y no tener ni pajolera idea, ni demostrar interés, por lo que es sustantivo. Y esto, como la gripe, no se cura de un día para otro.