Detenido el dueño de Vitaldent acusado de un delito fiscal

Agencias MADRID

ESPAÑA

Atlas TV

Otras doce personas han sido arrestadas. La Policía se ha incautado de un avión y 36 vehículos de lujo. Las franquicias de la cadena siguen trabajando con normalidad

16 feb 2016 . Actualizado a las 20:28 h.

La Policía Nacional ha detenido a 13 personas en una operación en la Comunidad de Madrid por supuestos delitos económicos relacionados con clínicas dentales de Vitaldent, entre ellos Ernesto Colman, el dueño de la franquicia, por supuesto delito fiscal. En la operación, bautizada como Topolino, la Policía se ha incautado de un avión y 36 vehículos de lujo.  Se ha procedido a la detención de trece personas y se han practicado 15 entradas y registros. A los arrestados se les acusa de la presunta comisión de un delito de fraude fiscal y blanqueo de capitales. Las actuaciones las lleva a cabo la UDEF central de la Policía Nacional en coordinación con la Fiscalía Anticorrupción bajo las órdenes del Juzgado de Instrucción número dos de Majadahonda (Madrid).

Además del dueño han sido detenidas otras doce personas vinculadas con la administración de la franquicia, de los cuales varios pasarán a disposición de Juzgado de Instrucción Número 2 de Majadahonda que dirige las actuaciones y que ha declarado secreta la causa. Todas las detenciones han tenido lugar en la Comunidad de Madrid a excepción de uno que ha sido detenido en Torrevieja (Alicante).

Se exigía cerca del 10 % en metálico a los franquiciados

Las primeras pesquisas de los responsables de la operación Topolino contra Vitaldent apuntan a que el dueño de la empresa, Ernesto Colman, exigía a sus franquiciados que le pagasen el 10 % de lo acordado en metálico, según han informado a Europa Press fuentes de la investigación, que cifran el fraude en torno a los 10 millones de euros. Según las fuentes consultadas, además del dueño, entre los 13 detenidos por la Policía se encuentra también, Vicente Samper, su director comercial desde el 2005 hasta hace tan solo unas semanas. Samper se encargó de la expansión de Vitaldent tanto en España como en Portugal, Italia o EE.UU.

Otro de los arrestados según las mismas fuentes es Bartolo Conte, vicepresidente de la compañía. La Policía se ha personado este martes en otra de sus empresas NC Advertising, dedicada a la publicidad y que tenía a Vitaldent entre sus clientes. Los agentes han impedido este martes la entrada a los trabajadores en la sede de esta firma publicitaria, situada en el barrio de Salamanca. El procedimiento que seguía la trama era desviar el dinero que recibían en metálico fuera de España, concretamente a Suiza y Luxemburgo. Luego ese dinero se reinvertía de nuevo en España. Se hacían con artículos de lujo, o creaban nuevos negocios.

Propiedades en el valle de Arán

Siempre según las mismas fuentes, los detenidos cuentan con una empresa de alquiler de aviones o caballos pura sangre. También compraban fincas, varias de ellas en el Valle de Arán (Lérida). En el marco de la operación Topolino desarrollada por la UDEF de la Policía Nacional se ha decretado la prohibición de disponer sobre 124 fincas repartidas por toda España, 36 vehículos a motor, varios de alta gama, y un avión valorado en un millón de euros. También está previsto el bloqueo de los saldos de las personas físicas y jurídicas objeto de investigación, repartidos en 25 entidades financieras, así como el bloqueo de los activos financieros de dos SICAV por importe de 5 millones de euros, y la prohibición de disponer de otras 103 fincas rústicas.

Desviaban el dinero Suiza y Luxemburgo

Los responsables de Vitaldent detenidos desviaban sin declarar el dinero en metálico que exigían a sus franquiciados, concretamente a los países de Suiza y Luxemburgo. Luego ese dinero se reinvertía en artículos de lujo

Los arrestados formaban parte de un grupo organizado creado dentro de la estructura empresarial, diseñado para eludir el pago de impuestos a la Hacienda Pública, según la Policía. La Fiscalía, en un comunicado emitido este martes, habla incluso de «organización criminal» dirigida por el dueño de Vitaldent, Ernesto Colman.

Los investigadores explican que para evitar sus obligaciones fiscales, el máximo responsable de la empresa ingresaba los ingresos obtenidos de las franquicias de la marca en entidades bancarias de Suiza o Luxemburgo. Posteriormente, parte de este capital era reinvertido en España mediante la adquisición de bienes inmuebles, vehículos y otros artículos de lujo, culminándose de este modo un proceso de blanqueo. Las fuentes consultadas por Europa Press detallan que el proceso consistía en exigir a los franquiciados que una parte del pago a Vitaldent se hiciese en metálico. Los investigadores no han hecho todavía una estimación exacta de a cuánto asciende el dinero blanqueado, pero advierten de que el fraude es millonario. No siempre se exigía el mismo porcentaje, pero eran grandes cantidades.

Denuncias de franquiciados

Las actuaciones parten de la denuncia presentada por varios franquiciados afectados y las detenciones se han precipitado ante las sospechas de la UDEF de que el dueño de Vitaldent tenía previsto cerrar repentinamente el negocio y quedarse con el dinero recaudado por este procedimiento.

Tras la operación, tanto la Policía como la Fiscalía garantizan la continuidad de las clínicas de Vitaldent. El Ministerio Público incluso apuntaba en un comunicado que serán los propios franquiciados los que se van a encargar de la administración de sus clínicas. 

El dueño tenía que declarar por intrusismo

El dueño de las clínicas Vitaldent, Ernesto Colman, estaba citado a declarar mañana en el mismo juzgado que dirige la operación contra la cúpula de esta empresa a raíz de una demanda de intrusismo presentada por un paciente de una clínica de la localidad valenciana de Mislata. El presidente del Colegio de Odontólogos de Valencia, Enrique Llobell, ha informado a Efe de que este paciente acudió a la entidad colegial a exponer una queja por haber sido atendido «por un intruso, no un dentista» en la clínica Vitaldent en la que estaba siendo tratado.

Los servicios jurídicos del Colegio de Odontólogos recomendaron a este paciente que presentara una denuncia en el juzgado y solicitara la presencia del responsable de las clínicas, como así hizo y aceptó el juzgado.

Abrir un Vitaldent costaba 280.000 euros

La cadena de clínicas dentales Vitaldent exigía a sus franquiciados unos 280.000 euros de inversión para abrir un establecimiento bajo el paraguas de su marca, que, como mínimo, debía contar con 180 metros cuadrados de superficie, según datos de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF). El contrato tiene una vigencia de diez años y la cifra de inversión incluye canon de entrada, formación, acondicionamiento del establecimiento y suministro de material, entre otros conceptos. Además, la cadena les cobra un royalty del 5 %, o lo que es lo mismo, los franquiciados deben entregarle el 5 % de lo que facturen; y un canos por publicidad también del 5 %.

Según han explicado a Efe fuentes de la AEF, estas cifras alejan a Vitaldent de las franquicias «low cost» y la sitúan más bien entre los negocios franquiciados «caros». Esto implica que, en la mayoría de los casos, el franquiciado es un inversor, y no alguien que busca en la franquicia una opción de autoempleo, que luego pone al frente del negocio a odontólogos.

Según recoge la página web, la firma cuenta con 350 clínicas en toda España, 17 de ellas en Galicia, y más de 2.500 odontólogos. Las clínicas siguen funcionando y atendiendo a sus clientes con normalidad, aunque algunos usuarios han lamentado problemas en el sistema informático.

Esta es la segunda operación vinculada a una red de clínicas dentales tras la desarrollada el pasado 29 de enero cuando fue detenido el responsable de Funnydent, Cristóbal López, por un delito de estafa tras el cierre inesperado de los nueve centros que disponía en Madrid y Cataluña.