Montull limitará en su confesión los daños a CDC y se centrará en el extesorero
ESPAÑA
El fiscal acusa al partido de financiación ilegal y de conexión criminal con una constructora
03 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.A pesar de que ha tenido que modificar su estrategia de defensa, lo que ya supone reconocer que ha trastocado sus planes, y aunque el juicio del expolio del Palau de la Música de Barcelona puede convertirse en la gran causa contra la financiación de Convergència (ahora PDECat), la formación nacionalista trata de transmitir la idea de que la posible confesión de Jordi Montull sobre las comisiones ilegales al partido no le intranquiliza. Artur Mas, de hecho, sigue dando su apoyo al extesorero convergente, Daniel Osácar, para quien la Fiscalía pide siete años de prisión. «¿Por qué me tendría que inquietar la confesión de Montull?», se preguntó ayer el diputado del PDECat Francesc Homs.
Fuentes judiciales dieron ayer casi por cerrado el acuerdo entre la Fiscalía y la defensa de los Montull, padre e hija, para que el ex número dos del Palau tire de la manta contra la formación nacionalista a cambio de que el ministerio público rebaje la petición de pena para Gemma Montull, que se enfrenta a 26 años de prisión, uno menos que su padre, como ex directora financiera de la entidad cultural.
Desde el PDECat insistieron en proclamar la «inocencia» de Osácar y aseguraron que las adjudicaciones de la Generalitat se han hecho siempre de forma «correcta». Los dirigentes de la exConvergència defienden que las donaciones que recibía el partido a través de su fundación eran legales. Sin embargo, Montull, que el miércoles advirtió que con su declaración de la próxima semana será todo mucho «más divertido», podría reconocer que parte del expolio perpetrado al Palau se desvió hacia Convergència. Casi seis millones y medio de euros, según la Fiscalía, en mordidas del 4,5 %, a cambio de las adjudicaciones de obras de la Generalitat.
Estrategia
En principio, la confesión del que fue mano derecha del presidente de la entidad cultural, Félix Millet, prevista para el miércoles, corroborará hechos y acusaciones sobre CDC y se ceñirá a su extesorero, también sentado en el banquillo. Si los Montull acreditan la financiación irregular del partido nacionalista con comisiones de Ferrovial a cambio de la adjudicación de obras y camufladas como donaciones a la entidad cultural, la exConvergència estará contra las cuerdas. No se espera, no obstante, que la confesión vaya más allá de los responsables contables del partido, que Mas siempre ha señalado que funcionan de modo autónomo.
Para Homs, la posible confesión no es más que una «estrategia» de las defensas de los Montull. Mas también reclamó prudencia para ver si su formación sale salpicada y quiso restar relevancia al testimonio de Montull, recordando que es, igual que Millet, autor confeso de unos «delitos muy graves».
Mientras, en la segunda jornada del juicio, aún con las cuestiones previas y a la espera de que la semana que viene declaren los principales encausados, el fiscal sostuvo que el presunto pago de comisiones de Ferrovial a CDC comportó un perjuicio para la sociedad. A su juicio, hubo «financiación ilegal» de CDC y una conexión «criminal» entre Convergència, Ferrovial y el Palau. Por ello, rechazó la prescripción de delitos reclamada, entre otros, por las defensas de Osácar y de los exdirectivos de la constructora.
Quejas a la Universidad de Harvard por acoger un acto de Artur Mas
«No creemos que sea merecedor de gozar del atril privilegiado que supone la Universidad de Harvard y nos extraña que su institución se haya prestado a ser altavoz de una persona como esta». Es lo que expone la carta enviada por el presidente de Societat Civil Catalana (SCC), Mariano Gomà, a la presidenta de la Universidad de Harvard, Drew Gilpin Faust, en la que cuestiona que el centro haya facilitado sus instalaciones para un acto de Artur Mas hoy y mañana. SCC cuestiona la presencia de Mas porque es una persona acusada de corrupción por la financiación de CDC y porque ha actuado contra la legalidad del Estado. El miércoles fue un club de debate de la Universidad de Oxford el que acogió una charla del expresidente catalán.