Sánchez: «La entrada de Iglesias en el Gobierno es el principal escollo para un acuerdo»

La Voz REDACCIÓN

ESPAÑA

Juan Medina | REUTERS

El candidato del PSOE le reprocha al líder de Podemos que mire «para otro lado» en la cuestión catalana: «No me puedo permitir el lujo de tener un vicepresidente como él»

20 jul 2019 . Actualizado a las 19:13 h.

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, ha confirmado su veto a la entrada de Pablo Iglesias en el Gobierno y le ha advertido de que si la investidura resulta fallida porque Unidas Podemos vota no o se abstiene, no le volverá a ofrecer un Ejecutivo de coalición con la entrada de miembros de ese partido.

«Después no habrá ninguna oferta», ha sentenciado Sánchez en una entrevista en la Sexta en la que ha defendido una y otra vez que «no se dan las condiciones» para que el líder de Unidas Podemos sea miembro del Ejecutivo, pero sí para que miembros «cualificados» de ese partido se hagan cargo de ministerios.

Tras admitir que «el principal escollo» para el acuerdo es la entrada de Iglesias, ha insistido en defender su negativa a esta condición por las importantes «divergencias» entre ambos, sobre todo en las cuestiones de Estado, y concretamente Cataluña.

Razón por la cual, ha dicho, no se puede «permitir el lujo de tener a un vicepresidente» que, «por lealtad», lo único que haga ante una crisis en este asunto sea «mirar para otro lado o silenciar».

Aunque sí ha citado en esa respuesta la vicepresidencia, Sánchez ha rehusado de nuevo confirmar si Iglesias le reclamó ese puesto en el Ejecutivo. Ha asegurado que su oferta de «Gobierno de coalición» -es la primera vez que se le escucha hablar de esa fórmula- no perdurará si la investidura resulta fallida.

«Cualquier formulación» posterior «no pasará ya más por una coalición», ha señalado en este sentido el candidato socialista. En cualquier caso ha confirmado que llamará tanto a Iglesias como a los líderes de PP, Pablo Casado, y Cs, Albert Rivera, porque piensa seguir apelando «a la responsabilidad de todos» para que permitan que «al menos gobierne la lista más votada» y para que el país no se bloquee.

Además se ha dirigido a los partidos de Casado y Rivera, que tantos «golpes en el pecho» se dan acusándole de que pacta con los independentistas, para recordarles que si precisamente ellos se abstienen el voto de los separatistas sería «cero, no tendría valor».

«No estoy pidiendo que me aplaudan, lo único que se abstengan por España, ese país que dicen querer tanto», ha añadido. El presidente del Gobierno en funciones se ha mostrado por otra parte convencido de que si la ciudadanía «se ve abocada, por el bloqueo» de los demás, a unas nuevas elecciones, volverá a participar.

Podemos sigue como «socio preferente»

Sánchez, que ha visto durante la entrevista cómo la única diputada autonómica de Podemos en La Rioja, Raquel Romero, ha tumbado la investidura de la candidata socialista Concha Andreu, ha lamentado que pueda pasar lo mismo en su investidura de la semana que viene. Y ha recalcado que Unidas Podemos sigue siendo para él el «socio preferente», además de poner en valor aquellas cuestiones en las que coincide con Iglesias, como las políticas sociales, pero ha insistido en las «diferencias sustanciales» que para él hacen imposible que el líder de la formación morada esté en su Gabinete.

Por eso, tras defender una vez más que ante cuestiones como Cataluña necesita un Gobierno «cohesionado», ha lamentado que Iglesias hable de «presos políticos» o defienda la autodeterminación. Y ha insistido en que se requiere un gobierno con «un vicepresidente que diga que este país tiene un Estado social y democrático de derecho, que el poder judicial es independiente del poder ejecutivo y que diga que no se encarcela a nadie por sus ideas». Razones todas por las que en su opinión un Gobierno en el que estuviera Iglesias «no funcionaría» e incluso «estaría paralizado por las propias contradicciones internas de ese gobierno».

Pedro Sánchez ha advertido en esta entrevista de que el voto de Unidas Podemos será «vergonzante» tanto si rechaza la investidura como si se abstiene, porque supondrá que el partido de Iglesias, de nuevo, evita un Gobierno socialista en España como hizo en el 2016.

Y por otra parte se ha referido al llamamiento a la centralidad que hicieron ayer los expresidentes José María Aznar y Felipe González. A Aznar le ha replicado que «utilizó el terrorismo como arma electoral» y ha llegado a decir que el PSOE no es constitucionalista, por lo que no ve ahí centralidad, y le ha pedido que demuestre tenerla recomendando a Pablo Casado la abstención.

Y de González le gustaría que en consonancia con lo que defendió en el 2016 -que apostaba por la abstención del PSOE- pida ahora que se abstengan PP y Ciudadanos.