La asesora de Begoña Gómez niega haber logrado patrocinios privados usando el nombre de Presidencia

María Salgado
María Salgado REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

Cristina Álvarez, a la derecha, saliendo ayer de los juzgados de la Plaza de Castilla, en Madrid.
Cristina Álvarez, a la derecha, saliendo ayer de los juzgados de la Plaza de Castilla, en Madrid. Alejandro Martínez Vélez | EUROPAPRESS

Álvarez declara que no se valió de su cargo para pedir favores

27 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Vestida de negro, declaró durante apenas diez minutos y se acogió a su derecho a responder solo a las preguntas de su letrado. Cristina Álvarez, la asesora de la Moncloa encargada de gestionar la agenda de la esposa del jefe del Ejecutivo, compareció ayer por primera vez como investigada por presunto tráfico de influencias y corrupción en los negocios, y negó haber usado el nombre de Presidencia para lograr patrocinios privados para la cátedra codirigida por Begoña Gómez, según informaron fuentes jurídicas.

Como directora de Programas —el puesto de confianza que ocupa desde el 16 de julio del 2018, con un sueldo anual de 46.000 euros—, rechazó haber intervenido en gestiones relacionadas con la cátedra extraordinaria para la Transformación Social Competitiva antes de su creación, en octubre del 2020. Con anterioridad a esta fecha, no solo no tuvo contacto con las empresas patrocinadoras de la cátedra, sino que ni siquiera conocía a nadie de la Universidad Complutense de Madrid ni de las compañías colaboradoras, sostuvo ante el juez Juan Carlos Peinado, que la imputó tras su declaración como testigo del pasado 20 de diciembre. De hecho, su abogado, José María de Pablo, se quejó al instructor de que desconoce por qué investiga a su clienta y por qué cambió su condición de testigo a imputada sin recibir pruebas nuevas, y la asesora acudió a la secretaria del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid para ser informada. Un gesto que retrasó la ronda de comparecencias previstas para este miércoles, que comenzaron a las diez de la mañana y se extendieron hasta pasadas las tres de la tarde.

Álvarez insistió en que no influyó en ningún funcionario en beneficio propio o de terceros, ni solicitó favores prevaliéndose de su puesto. Sin embargo, según varios correos aportados a la causa, la asesora habría hecho, al menos desde noviembre del 2021, gestiones para la cátedra que ella justificó como un simple favor, dada su «amistad» con Gómez.

También declararon el ex vicesecretario de Presidencia Alfredo González, que propuso su nombramiento como asesora, pero dijo no recordar quién le dio sus datos; la excoordinadora de másteres de la Complutense Blanca María Juan de Castro, que explicó que ponía en copia a Álvarez en los mensajes cuando afectaban a la agenda y seguridad de la esposa del socialista; la interventora de esta universidad María Elvira Gutiérrez-Vierna, quien admitió que a alguna factura relacionada con la cátedra le faltaba documentación justificativa; y el consejero delegado de Telefónica, Sergio Osle. Las comparecencias de los directores de Indra y Google Spain se pospusieron para el 2 de abril porque no habían acreditado sus cargos.