Liberados y a salvo la mujer y el joven secuestrados en Gran Canaria

la voz REDACCIÓN / COLPISA

ESPAÑA

Urbanización de El Salobre, en San Bartolomé de Tirajana, donde vivías las dos personas que fueron secuestradas el pasado miércoles.
Urbanización de El Salobre, en San Bartolomé de Tirajana, donde vivías las dos personas que fueron secuestradas el pasado miércoles. Angel Medina G. | EFE

Los asaltantes tendrían el encargo de extorsionar a José 'el del Buque' para recuperar más de media tonelada de cocaína de un cargamento de 2.000 kilos

15 mar 2025 . Actualizado a las 13:22 h.

Primer objetivo cumplido: la esposa y el hijo de José A.C, conocido como el del Buque, se reencontraron con él este viernes. El secuestro acabó con final feliz y la Policía Nacional prosigue con la investigación, confiando en cerrar el círculo con la detención de todos los implicados en el caso.

Pese al hermetismo policial, en la noche de este viernes fuentes autorizadas confirmaron la liberación de la mujer y el hijo, así como que se encuentran en buen estado.

 Se pone fin de esa manera a una odisea que arrancó cuando unos sicarios entraron en el chalé familiar de El Salobre y se los llevaron contra su voluntad.

Un vuelco de 700 kilos de cocaína de un cargamento de dos toneladas podría ser el origen, según fuentes de la investigación, del secuestro en El Salobre. En el argot de la delincuencia, un vuelco es un robo entre bandas dedicadas al narcotráfico.

La investigación trata de concretar si José Ramón A.C. y alguna persona más de su confianza estuvieron relacionados con el robo de 700 kilos de un cargamento de 2.000 kilos de cocaína que habría entrado en Gran Canaria en barco y que estarían escondidos en La Isleta.

La práctica de los vuelcos se produce con cierta frecuencia entre bandas de narcos y en Gran Canaria ya ha habido varios episodios similares. En esta ocasión, el clan que introdujo inicialmente la droga habría enviado a sicarios para realizar el secuestro y extorsionar así a José Ramón A.C.

El delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, hizo este viernes un llamamiento a la prudencia a la hora de informar sobre el secuestro porque «hay vidas humanas en juego».

 Tras un día de patrullas policiales y registros, la rutina volvió ayer a El Salobre, donde los turistas siguen llegando en coches de alquiler para disfrutar sus vacaciones, pasean o juegan al golf, ajenos a lo ocurrido en la primera de las casas de la urbanización.

A unos 60 metros del control de seguridad que da acceso a este núcleo de viviendas de alto poder adquisitivo, que cerró el paso a cualquier medio de comunicación, la villa con terraza y piscina donde residían las dos personas desaparecidas convive con la actividad diaria de sus vecinos, principalmente extranjeros. La villa, visible desde el aparcamiento exterior de la urbanización, está cerrada y con objetos personales a la vista, como material de deporte y ropa en la terraza.