Nueva ofensiva del Gobierno español en la Unión Europea por la oficialidad de catalán, gallego y vasco

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

ESPAÑA

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares J.P.Gandul | EFE

El Consejo de Asuntos Generales abordará el 18 de julio una propuesta que sigue sin contar con la unanimidad de los Veintisiete

04 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gobierno volverá a plantear la oficialidad de catalán, gallego y vasco en Europa dentro de dos semanas. La cuestión se abordará en el próximo Consejo de Asuntos Generales de la UE del 18 de julio, a pesar de que fuentes diplomáticas consideran prematuro presentar de nuevo la propuesta sin que se hayan producido avances sobre la misma. «No veo ningún cambio desde la última vez que lo debatimos», señaló Marie Bjerre, la ministra de Asuntos Europeos de Dinamarca, país que ha tomado el relevo de Polonia en la presidencia rotatoria de la UE. El Ejecutivo español ya la planteó el pasado mes de mayo, sin éxito.

«Respetamos si España quiere volverlo a poner en la agenda», añadió Bjerre, que aseguró que su país no será un obstáculo para aceptar las lenguas cooficiales españolas «si hay unanimidad». Y esta es precisamente la cuestión: la medida se tiene que aprobar por unanimidad, de manera que basta la oposición de un solo socio para que no salga adelante. Y en la UE, que cuenta ya con 24 lenguas oficiales, saben que la petición de España, más que una «cuestión de Estado», parte de los acuerdos del PSOE y Junts para investir a Sánchez.

En el Consejo del 27 de mayo, la iniciativa ni siquiera llegó a votarse ante la amenaza de veto de Alemania. El representante germánico fue el primero en advertir que si esta se sometía a votación de los Veintisiete, su país votaría en contra. El propio ministro de Exteriores, José Manuel Albares, reconoció las reticencias de otros seis estados miembros, además del alemán: Italia, Croacia, Austria, Suecia, Finlandia y Chequia. También Francia se mostró ambigua. En cambio, España sí cuenta con el respaldo de Bélgica, Dinamarca, Eslovenia, Hungría, Irlanda, Lituania, Rumanía y Portugal.

Alemania, clave

Los esfuerzos se centran ahora en conseguir que Alemania, el país más grande e influyente de la Unión, cambie de parecer y arrastre en su decisión a los demás. El secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro, tiró de optimismo ante la próxima cita. «No hay lenguas con las mismas características que las lenguas cooficiales de España», afirmó Sampedro para mitigar la oposición de estos países, que temen que la inclusión del catalán, el gallego y el vasco pueda abrir la puerta a nuevas peticiones en el futuro con otras lenguas regionales, como el bretón, el corso o el sardo. Además, hay dudas políticas, económicas y legales sobre una propuesta que, según los servicios jurídicos del Consejo de la UE, requeriría cambiar los tratados para poder ser aplicada.