La elección de Pérez Llorca deja las manos libres a Feijoo en Valencia

M. E. Alonso MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Feijoo, junto María José Catalá.
Feijoo, junto María José Catalá. Kai FORSTERLING | EFE

El lídel del PP opta por una transición práctica a Mazón

16 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando Carlos Mazón telefoneó a Alberto Núñez Feijoo un día después del funeral de Estado por las víctimas de la dana, le dijo que quería dimitir, porque no podía más, como él mismo contó el 3 de noviembre para anunciar su renuncia. En esa conversación, el alicantino puso a disposición del líder del PP sus responsabilidades orgánicas como presidente del partido en la Comunidad Valenciana. Pero Génova aparcó este asunto, a la espera de ver cómo se resuelve su relevo al frente de la Generalitat que pende de Vox. El elegido para pilotar una transición continuista hasta las autonómicas del 2027 es Juanfran Pérez Llorca, mano derecha de Mazón. Un perfil de consenso, con experiencia en las negociaciones con el partido de Santiago Abascal, con el que Feijoo busca cerrar un acuerdo «rápido» y esquivar el anticipo electoral.

Génova quiere la vía Catalá

En Génova no sentó nada bien el órdago lanzado por la cúpula del PPCV —de la que forma parte Pérez Llorca como secretario general— para promover al presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, como cartel electoral frente a la alcaldesa de la ciudad, María José Catalá, que es la opción favorita en Madrid.

Desde la dirección nacional avisan de que la elección de Pérez Llorca para la presidencia interina de la Generalitat no lo blinda como futuro candidato. La potestad corresponde a Feijoo. Y en el partido son muchas las voces que siguen apostando por la vía Catalá como única opción para cerrar la crisis de Mazón. Además, la Comunidad Valenciana es un caladero clave para el PP en las generales, y, tras la ruptura de Junts con el Gobierno de Pedro Sánchez, no se puede descartar un anticipo de los comicios a pesar de que el líder del PSOE insiste en que agotará la legislatura.

Los populares están en modo electoral y Feijoo intenta pasar página cuanto antes a la crisis valenciana, consciente de que el pacto con Vox puede pasar factura a la campaña en Extremadura que empieza el 5 de diciembre. Los comicios extremeños, previstos para el 21 de diciembre, inauguran un intenso ciclo electoral con urnas en marzo en Castilla y León, y en junio en Andalucía, al que se podría sumar la Comunidad Valenciana de no cerrarse un acuerdo con la ultraderecha.