Voluntarios de la Sociedade Galega de Ornitoloxía recorrieron ayer una decena de arenales ferrolanos: no encontraron pájaros petroleados, pero aún hay fuel
22 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Esta vez, la falta de hallazgos fue una buena noticia: el paso del tiempo va aliviando dentro de lo que cabe, los efectos perniciosos del vertido de fuel del Prestige sobre las especies animales que tienen su hábitat en el litoral. Ayer, un grupo de voluntarios de la Sociedade Galega de Ornitoloxía iniciaron una nueva campaña de búsqueda de aves petroleadas en la costa de Ferrolterra. Y, al contrario de lo que ocurrió en inspecciones anteriores -vienen haciéndolas con regularidad desde los días posteriores a la catástrofe ecológica- no se encontaron pájaros dañados por el fuel. A Graña, San Felipe, Doniños, San Xurxo, A Fragata, Vilar, Esmelle, Santa Comba, Ponzos... Los miembros de la sociedad ornitológica recorrieron muchas de las playas ferrolanas siguiendo la metodología correspondiente: primero, por la línea costera; después, por la que marca la marea alta. Y en todas se encontraron el mismo resultado: la imagen terrible del pájaro ennegrecido ya no es tan frecuente.Claro que sigue habiendo motivos para la preocupación. De hecho, los voluntarios no hallaron pájaros pero sí restos de fuel. «Encontramos pequeñas bolas en la arena, y en las rocas sigue habiendo bastante», explicó uno de ellos después de recorrer el arenal de Doniños. Así que la amenaza para las aves no ha desaparecido, ni mucho menos. Por eso, los voluntarios de la Sociedade Galega de Ornitoloxía seguirán recorriendo las playas de la comarca todos los fines de semana de aquí al final del mes de abril. La base, en Neda De hecho, el trabajo no es sino la continuación del que venían realizando desde Gandarío, con la diferencia de que esta vez han establecido su base en el albergue de peregrinos de Neda. En los recorridos anteriores por la zona, se encontraron con imágenes más desoladoras. En los peores días, llegaron a hallar medio centenar de aves afectadas por el fuel. «Buscamos aves vivas y muertas. Las vivas se llevan al centro de recuperación de Oleiros, y las muertas, a la Facultad de Ciencias para su estudio», explica Laura García Peteiro, bióloga de la sociedad. «Las especies más afectadas son las de la familia de los álsidos: alcas, araos y frailecillos», continúa. Los últimos, los frailecillos, apunta, son los más vulnerables en esta época: están mudando de pluma, y como permanecen en el agua constantemente, el fuel les afecta más.Otro factor contribuyó a que los ornitólogos no encontrasen ayer aves petroleadas: el buen tiempo. Normalmente, los hallazgos de aves dañadas son numerosos cuando hay viento del suroeste. Estos días está en calma, como el mar. Y los pájaros tratan de seguir su natural destino: levantar vuelo.