CONTRAPUNTO | O |
07 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LAS INMENSAS posiblidades en todos los ámbitos que abren lo satélites Galileo son patentes pero también se nos pueden escapar. Ferrol ha acogido por dos días la reunión de la comisión técnica europea que supervisa la puesta en marcha de los aspectos relacionados con la navegación. Los cartógrafos hablaron de las oportunidades de negocio a medio plazo para pequeñas y medianas empresas dedicadas a la programación informática. Pero su máximo portavoz también deja claro que hay que moverse para no perder este tren. Nuestro campus técnico todavía precisa un mayor rodaje para subirse al carro de los proyectos de investigación que se expusieron en la mesa relacionada con el Plan Marco. De todos modos, está puesta una pica en Flandes (Bruselas) y sin pecar de ingenuos o caer en entusiasmos infantiles podemos afirmar que la puerta está entreabierta. El campo de las aplicaciones que desplegará Galileo no es ajeno a las actividades económicas de Ferrol, con un puerto en expansión y una comarca que se abre a Galicia y a España para buscar solución al más sangrante de sus lastres: un desempleo que sigue a la cabeza de las siete ciudades de la comunidad. No se puede mirar con alegría la vida si tu vecino es incapaz de ganarse el sustento por sus propios medios. Y quienes nos representan, si lo olvidan, no tienen perdón. Por eso, destellos como el encuentro de A Cabana dejan ver oportunidades que debemos aprovechar, porque si no las retenemos nosotros lo harán otros. La conferencia del Galileo puede ser el arranque para buscar otros foros que dejen su poso. Aunque fue evidente la ausencia del empresariado privado en A Cabana.